Familia a la cancha: Sol Desteffani ganó el concurso “Somos un equipo” sobre corresponsabilidad de género

Cuando mamá sale de trabajar, vuelve a casa y prepara la comida. Papá llega más tarde y ayuda con la loza, a veces también a cocinar. Mi hermana y yo nos encargamos de ordenar nuestro cuarto y a veces también de doblar la ropa o lavar la loza”. Esa es la rutina de Sol Desteffani (11 años) y su familia (Alba Caravallo, Hugo y Nuria Desteffani).

Ella es la ganadora del concurso “Somos un Equipo” sobre corresponsabilidad de género en las tareas de cuidado y del hogar, con su cuento “A la cancha mi familia”. Cursa sexto año en la Escuela N°1 Joaquín Suarez de Progreso, Canelones. Es amante de los números y en 2017 quedó entre los 10 primeros puestos en la Olimpiada Nacional de Matemática.

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Su cuento narra el día a día de una familia, que como la suya, organiza las tareas del hogar y las responsabilidades de la vida de modo de que cada uno desempeñe su rol para la obtención del ansiado triunfo: ganar el partido, levantar la copa y cumplir con todas las obligaciones jugando en equipo.

El pitazo inicial. Sol se enteró del concurso a través de sus primos que vieron la convocatoria en la ceibalita. De inmediato empezó el proceso creativo para presentar este que sería su segundo cuento. El primero fue “El caballo de madera” que escribió para la Expo Ajedrez sobre un tablero con piezas de cristal al que se le rompe el caballo; la pieza es sustituida por una de madera y el resto lo discriminará hasta que se dan cuenta que pese a que esté hecho con otro material, puede cumplir con su función igual.
“En casa siempre miramos fútbol y como estábamos cerca del mundial se me ocurrió que podía escribir algo de ese tema”, cuenta Sol. Su corta edad no le impide tener clara la importancia de “compartir las responsabilidades y repartir las tareas”. “Todos tenemos que hacer algo porque mamá no puede hacer todas las tareas sola. No todas las familias de mis amigos se organizan así, algunas sí y otras no. Está mal que mamá haga todo porque todos somos parte de la casa”, reflexiona.

Sol tiene toda una dinámica aceitada de trabajo a la hora de escribir: en una cuadernola va plasmando ideas y frases sueltas que usa como disparador para profundizar hasta obtener un borrador que finalmente muestra en familia para obtener comentarios que la ayuden a reescribir. Actualmente no trabaja en ningún cuento nuevo pero puede imaginarse haciéndolo pronto; mientras tanto continúa leyendo a sus autores favoritos: Daniel Baldi, Helen Velando y Federico Ivanier.

Un tema de familia. En conocimiento del concurso, la familia a pleno comenzó a jugar el partido con todas las intenciones de que la más pequeña se llevara la copa. “Miramos las bases y ahí vimos que el término corresponsabilidad ellos no lo manejan. Lo primero que hicimos entonces fue explicarle qué era, hablamos en familia del tema y nos pusimos a pensar en qué hacemos como familia que está de acuerdo con llevar a cabo una corresponsabilidad y qué no”, explica Alba Caravallo, madre de Sol. “Ese ejercicio estuvo muy bueno porque visualizamos lo que deberíamos mejorar, nos replanteamos un montón de cosas”, agrega.

“Tanto Sol como Nuria ayudan mucho, o mejor dicho, colaboran. Ahora aprendimos que es colaborar, compartir responsabilidad. Es un término que a los adultos incluso nos cuesta porque venimos con la escuela de que la madre hace todo. En casa trabajamos los dos adultos y si o si tenemos que compartir responsabilidades, sino llegamos al final del día sin ganas y tiempo de nada”, reflexiona.

“Es importantísimo tratar esos temas que nos parecen básicos: está bueno que nos sentemos a hablar y discutir de aspectos que son fundamentales y hacen a la familia. En el grupo familiar todos tenemos roles distintos pero debemos colaborar y cumplir con nuestra parte para que la familia salga adelante y funcione”, sentencia.

“En casa no siempre ganamos; a veces nos dormimos y nos levantamos corriendo y las cosas no salen, queda la loza por lavar o algo por el estilo. Lo importante es que somos un equipo y a la vuelta del trabajo se intentarán arreglar las cosas. La responsabilidad es de todos y no es cuestión de echarle la culpa a uno u otro si no quedó todo perfecto. Es como en el fútbol, en la selección no le podemos echar la culpa a Suárez de todo; uno tiende a responsabilizar al referente del equipo pero está bueno saber que cada uno tiene un rol, si uno no cumple el equipo no funciona”, concluye.

El concurso. De “Somos un Equipo” participaron más de 200 niños y niñas de entre 6 y 12 años de todo el país. El objetivo fue que los relatos contribuyeran al cambio cultural, a través de historias de ficción o relacionadas con la vida cotidiana de niñas y niños, y a la generación de una instancia de intercambio y reflexión en los hogares.

ONU Mujeres y Alcance Servicio de Compañía premiaron a Sol con la impresión de “A la cancha mi familia” (el libro cuenta con las ilustraciones de Denisse Torena y fue presentado y distribuido en la 18º Feria del Libro Infantil y Juvenil de Montevideo), una bicicleta con equipo de seguridad, una cámara de fotos deportiva, una impresora instantánea para conectar a dispositivo móvil y papel fotográfico.

También se entregaron algunos reconocimientos: en la categoría 10 a 12 años, María Pía Canessa Curiel ganó por su cuento “Amo a mi familia”, en la categoría 6 a 9 años ganó Catalina Delgado Cámera con su historia “Martes de sorpresa” y Selene Victoria García Britos recibió una mención especial por su historia “Amor Sencillo”.

Mirá los cuatro cuentos aquí.