Cómo alimentarte y entrenar según la forma de tu cuerpo

Por Andrea Bouchot

La mayoría de las personas entran en tres categorías generales de tipos de cuerpo.

Ver más: Cómo bajar de peso según tu tipo de cuerpo

La composición del cuerpo puede ser liberadora, ¿por qué? Porque te da un enfoque diferente con respecto a tu cuerpo, del que ya estás acostumbrada. Sin importar qué te diga la balanza, si estás en un cuerpo saludable (rango de composición), ¡estás bien! La composición ideal de tu cuerpo depende de tus metas. Si sos atleta, seguro querrás el menor porcentaje de grasa posible, pero sólo por tus metas, no porque sea lo más saludable.

Por naturaleza, la mujer tiene más grasa que el hombre, y también tenemos más grasa esencial (para que el cuerpo funcione). Este rango óptimo de grasa debe ser del 14 al 30% para mujeres y 6 a 25% en hombres.

Pero empecemos por determinar los tipos de cuerpo:

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Ectomorfo

Tenés extremidades largas, pero no muy musculares. Podés ser de esos gordos delgados, es decir, tenés poco peso, pero mucha grasa en tu cuerpo.

Los ectomorfos son los más resistentes al aumento de peso por su acelerado metabolismo. En otras palabras, tienden a comer de más y ganar poco peso. Las personas con este tipo de cuerpo son así por culpa de sus genes, y aunque muchos lo toman como una bendición, la verdad es que también tiene su lado negativo, y es que este tipo de cuerpo limita mucho su habilidad para crear músculo. Cuando entrenes, concéntrate en el poder y la resistencia, así como en construir fuerza.

Para maximizar tu composición corporal, debes comer grasas saludables, proteína moderada y una buena cantidad de carbohidratos. En días de ejercicio, saltate el entrenamiento previo y el picoteo mañanero. Si desayunaste bien, tendrás energía suficiente hasta el almuerzo.

Mesomorfo

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Te es muy fácil construir masa muscular, y generalmente estás en forma.

Los mesomorfos pueden ganar y perder peso fácilmente, pueden construir músculo rápidamente y usualmente tienen buena postura. Este tipo de cuerpo tiende a tener un torso largo y extremidades cortas. Las mujeres con un cuerpo mesomorfo son fuertes y atléticas, usualmente destacan en deportes explosivos de poder y velocidad. Si tu cuerpo es así, concentrate en entrenamientos moderados, como el HIIT o una combinación de pilates con yoga.

Para maximizar tu composición corporal, es importante que comas grasas saludables con carbohidratos moderados y considera limitar tu consumo de aminoácidos. En días de relajación, saltate los picoteos energéticos y simplemente tomá agua.

Endomorfo

Usualmente sos más suave y redonda y tendés a acumular grasa fácilmente.

El cuerpo endomorfo es el que se cree con la mayor desventaja. Naturalmente tiene curvas, cuerpos más rellenos y siempre están batallando por su porcentaje de grasa corporal. El reto más complicado es descubrir que su cuerpo es endomorfo ya que es difícil aceptar que les será fácil subir de peso… y difícil bajarlo.

Tenés un metabolismo que no te perdona nada, sin embargo, no quiere decir que estés destinada a la obesidad o el sobrepeso. Como endomorfo, tenés que ser consciente y preocuparte por hacer el esfuerzo de cuidar tu cuerpo. Si éste no te dice que debés moverte más o comer bien, vas a tener serios problemas más adelante. Y si tu metabolismo es más flojo de lo normal, tendrás que aprender a comer bien pronto. En cuanto a ejercicios, es importante que hagas entrenamientos de alta intensidad para mejorar tu condición física como el HIIT o CrossFit. De igual manera tendrás que comer mucha proteína, grasas saludables y limitar tu consumo de carbohidratos. En días de relajación, DESAYUNA bien y prepara colaciones.

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