#Cuandosequieresepuede por Tusam: Sociedades pastillas

Por Tusam*

La velocidad ya no esta considerada como “el nuevo juego”, sino es un juego que esta instalado
en nuestras vidas y ya a echado raíces muy profundas. Sucede que entre todos hemos armado
una sociedad caníbal que además de imponernos el deber de hacer todo velozmente, nos exige
eficiencia en medio de esa velocidad.

Ver más: La columna de Tusam: Sociedades pastillas

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Es esa la razón del porqué cuando vamos en busca de una solución para nosotros mismos, queremos que los resultados sean rápidos y eficientes. Y este es el punto donde comienzan a formarse lo que yo llamo “sociedades pastillas”.

Por eso es muy común ver que si una persona quiere adelgazar es muy posible que busque tomar una pastilla que la adelgace o una cirugía estética, como por ejemplo una liposucción. Si alguien no puede dormir probablemente recurra a una pastilla que lo duerma y es muy posible que si no puede despertar, recurra a otra pastilla que lo haga despertar rápidamente o se tome un energizante para estar lúcido. Como nunca, hay una cantidad inmensa de niños con TDAH (trastornos por déficit de atención e hiperactividad) y varios están medicados…

Con esto que describo no estoy queriendo decir que las pastillas sean malas ni mucho menos. Creo que hay que agradecer a la ciencia por tener hoy en día tantas posibilidades que además de mejorarnos la calidad de vida, muchas veces nos la salva. A lo que me estoy refiriendo es al abuso. Y por supuesto, como toda industria, al ver una necesidad en el consumidor trata de cubrirla. Y no todo se soluciona por esta vía.

Son varias las capas que se suman y terminan por enceguecer y apartar a la persona de la solución más conveniente, que no siempre es la más veloz. Al vivir apuradas y urgidas por ser eficientes, las personas no practican la introspección y sus pensamientos se centran sólo en eso y así se acostumbran a no hacer el tiempo para pensar en la mejor solución y es ahí donde caen en una trampa.

Por ejemplo, pensemos en una persona que está estresada, nerviosa y ansiosa por su trabajo. Imaginemos una situación puntual, tiene un problema con un compañero y no se anima hablarle para solucionar la cuestión. El tiempo pasa, el problema se agrava y no corta con ese conflicto. Así su nerviosismo y estrés aumentan y lo afectan de tal manera que las situaciones más cotidianas de su vida laboral y personal terminan perjudicadas. Todo se vuelve tan inmanejable que no ve otro camino que solucionarlo con ansiolíticos (y muchas veces sin un seguimiento por un profesional adecuado).

Sigamos imaginando, esos ansiolíticos le traen trastornos en el dormir, solución que busca con una de las muchas ofertas que hay en el mercado de las pastillas y en ese círculo vicioso puede quedar atrapado por años.

Sacando ejemplos de casos reales, podríamos seguir imaginando situaciones para agregarle a
esta historia más condimentos. Pero lo que quiero describir es cómo se van agregando soluciones
que se creen son efectivas, pero en realidad son pasajeras y que además trae nuevos conflictos.

En el ejemplo que te relate, si la persona se detuviera un momento y arreglara el problema con su
compañero de trabajo se ahorraría todo lo que viene después; el nerviosismo, ansiedad, estrés, y
no consumiría ningún tipo de pastillas.

Todos los días y muchas veces al día tenés la oportunidad de hacer introspección y construir puentes hacia ti. De esta manera terminarás descubriendo qué te gusta de verdad, qué realmente necesitás y como consecuencia se te mostrará el camino correcto hacia la mejor solución.

El sentirte bien es mucho más sencillo de lo que crees. Recordá: #CuandoSeQuiereSePuede

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* Hipnotizador, TV host, health coach. 
(Por coachings en Uruguay, produce Christian Tuley 096 907 647).