Prada y Fendi apuestan por mujeres fuertes en sus presentaciones en Milán

Fendi y Prada se subieron a la ola feminista al presentar en la Semana de la Moda de Milán unas colecciones pensadas para mujeres fuertes que no renuncian a mostrarse románticas o sexis.

A Prada, el desfile le dio también la oportunidad de presentar el último edificio de la fundación homónima de la casa, concebido por el estudio OMA del arquitecto holandés Rem Koolhaas. En la pasarela, Miuccia Prada propuso una colección dominada por el nylon y en la que regresaron los tejidos que hicieron famosa a la marca en todo el mundo. El material sintético se adapta a vestidos, largos abrigos o cazadoras sin mangas.

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Los pantalones estaban prácticamente ausentes, pero los vestidos aparecían por doquier, ya fuera en estilo deportivo, en tweed o en piel vuelta. El tul se sobreponía para aportar ligereza y un toque romántico. Pero Miuccia Prada, militante feminista de larga data, concibió una colección para una mujer casi combativa. “Quiero un mundo en el que las mujeres ya no vayan pegadas a los muros cuando están en la calle y en el que ellas tengan la fuerza para ser libres, femeninas, sexis”, declaró a la AFP entre bambalinas.

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“Asumir el poder”. Misma preocupación para la casa Fendi, cuyos diseñadores Silvia Venturini Fendi y Karl Lagerfeld propusieron “el uniforme romántico para una mujer fuerte”, que combina sobriedad y sencillez.

Para la conocida marca italiana se trata de vestir a una mujer “que tiene cada vez más peso en la sociedad y que sabe jugar con los códigos masculinos para asumir el poder”, explicó Venturini Fendi.

En una sala abarrotada del espacio Fendi, en Via Solari, entre tonos rosados pálidos, las siluetas resaltaban gracias a las chaquetas con cuellos grandes y a las capas cortas y largas, muchas en cuero, algunas de Príncipe de Gales o de lana y con hombreras decididamente cuadradas. “Representan el poder en manos de la mujer Fendi”, sostuvo la estilista.

Un pañuelo bordado con las propias iniciales, elemento recurrente en la colección, quiere ser el objeto que recuerda al hombre que partió para la guerra y a la mujer que ha tenido que tomar su lugar. “Es una mujer que no se queda en casa. Que representa la vida, la calle, que mantiene la cabeza alta”, subraya la diseñadora. El pañuelo bordado se multiplica, se transforma, resalta alrededor del cuello, acompaña trajes simples, fáciles de vestir, de finas telas y tonos neutros.

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Texto: AFP

Fotos: Reuters y AFP

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