¿Qué palabras son las más peligrosas de tu presentación?

por Daniel Ríos*

En cada una de las columnas sobre hablar en público, recalco que la naturalidad y la conexión es lo que hace que una presentación o una alocución sean efectivas. No se trata de ser perfectos. De hecho, muchas personas podrían contar historias increíbles o hacer presentaciones muy efectivas, pero se frenan al pensar que no serán perfectos y el error los aterroriza.

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Sin embargo, siempre es bueno conocer algunos trucos que nos harán la vida más sencilla. En este caso, hay cinco palabras muy poderosas que nos pueden perjudicar o pueden darnos la ayuda que necesitamos para convencer a nuestro auditorio.

“La mayoría de la gente”, esas cinco palabras tienen fuerza de lo que uno podría suponer. Cada vez que las pronunciamos, muchas personas sienten que no quieren ser como “la mayoría de la gente”. En días en los cuales a todos se nos indica que debemos ser originales –aunque esa “originalidad” termine siendo igual a la de los demás- tratar de incluir a un auditorio dentro de “la mayoría de la gente” puede ser un arma de doble filo. Un ejemplo sería: la mayoría de la gente, prefiere nuestras camisas. Esa frase haría que muchos se quieran apartar del resto y no compren nuestras camisas.

Sin embargo, dejando el lado oscuro de la fuerza, la misma frase puede sernos de utilidad para motivar a un grupo de personas. En este caso, se podría utilizar de la siguiente manera: la mayoría de la gente, abandona este entrenamiento antes del primer mes. En ese caso, con un mínimo de rebeldía, nuestra frase mortal nos puede ser de mucha ayuda.

Ahora que tenemos un arma reluciente para nuestras intervenciones, es hora de usarla con sabiduría.
¡Hasta la semana que viene!

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