Cuando tu mente te boicotea

por Daniel Ríos

El miedo a hablar en público puede tener diversos orígenes. Quizás un día, hace años y cuando estábamos en la escuela, fallamos en una de esas rituales “pasadas al pizarrón” y, desde ese momento, sentimos terror a mostrarnos frente a otros. Quizás, alguien nos dijo en nuestra adolescencia que teníamos “voz de pito” y eso nos censuró de por vida. En ese sentido, hay varios métodos con los que tratar el miedo a mostrarse en público y en POST  ofrecemos tratamientos con garantía. Si luego de una sesión no revertimos ese miedo, devolvemos el dinero invertido.

Sin embargo, en algunas ocasiones, las cosas son mucho más simples, simplemente, nuestra mente se enfrenta a una instancia para la que no está entrenada y todas sus dudas y vacíos de conocimiento se llenan con pensamientos negativos. La lista es larga, pero los más comunes son: “me puedo quedar en blanco”, “me van a preguntar algo y no sé responder”, “se van a reír de mí”, “la computadora se va a colgar en el peor momento”. El truco está en retirar esos mitos de nuestra mente. La gente no quiere que nos vaya mal, en el peor de los casos, quiere que terminemos lo antes posible, si la presentación no es buena. Las computadoras no suelen trancarse pero, si eso ocurre, la audiencia nos tendrá contemplación por el imprevisto. Puede incluso ser algo de viento a favor para despertar simpatías.

Existen métodos para responder cuando no se saben todas las respuestas y no hay nada malo en decir, “no cuento con esa información en este momento, pero se la haré llegar en cuanto la tenga”. Quedarse en blanco es algo que puede ocurrir cuando nos aprendemos las cosas “de memoria”, algo que nunca es aconsejable. Es preferible tener algunos apuntes que sonar como un robot. Lo importante es analizar fríamente nuestras ideas y analizar qué posibilidades existen de que esas “catástrofes” realmente sucedan.

Finalmente, ya sea en instancias laborales como en charlas personales, lo importante no es sonar perfecto, lo importante siempre es lograr conectar con nuestras historias, nuestros proyectos y la forma en la cual los encaramos. La perfección no conecta porque no somos perfectos. La humanidad es lo que produce ese vínculo y determina el éxito de tu próxima exposición. ¡Hasta la semana que viene!

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daniel ríos

Daniel Ríos es Licenciado en Ciencias de la Comunicación y es director de Post Media Training

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