¿Está mal que no te interese tener sexo?

¿Está mal que no te interese tener sexo?

Por Valeria Schapira

Aunque no se hable abiertamente de ello, es bastante habitual que personas con una activa vida sexual se vean, de pronto, sumidas en el desinterés. Son diversos los factores que pueden conducir a la apatía y es bueno conocerlos para saber, en cada caso puntual, qué la origina. ¿Te reconocés en alguna de estas conductas?

Ya no deseás a tu compañero: no te asustes; puede tratarse de una situación transitoria y no tener nada que ver con el desamor. La rutina y los problemas cotidianos pueden convertirse en obstáculos para el encuentro sexual. Cuando no ponemos en palabras lo que nos preocupa, los fantasmas se agigantan. Los varones, sobre todo, suelen cerrarse ante las dificultades laborales o económicas. Es posible hacer del espacio de la pareja un oasis en el temporal, si logramos compartir lo que nos preocupa sin por ello contaminar el vínculo.

Sentís que falla la comunicación: si aún amás a ese hombre o a esa mujer con quien se eligieron para caminar la vida, hay múltiples vías de reconexión erótica. Quizás sea necesaria una pausa o un viaje, salir de lo habitual en materia sexual y renovar las formas del encuentro. La “dieta digital” no falla: establecer un área del hogar –preferentemente el dormitorio– como zona libre de tecnología ayuda a conciliar el sueño, a encontrarse en la intimidad, etc.

No sentís deseo por nadie: es importante que despejes la posibilidad de que exista alguna complicación en tu salud, realizándote chequeos y consultando con tu médico. Puede que estés pasando por un período de mucho estrés o que, sencillamente, tu libido esté orientada hacia otro lado, por ejemplo un desafío laboral. Quizás algún medicamento que estés consumiendo esté inhibiendo tu apetito sexual y no lo sabés. No demores la consulta al profesional.

Estás atravesando cambios hormonales: las hormonas están relacionadas directamente con el deseo. Cualquier alteración puede producir un cambio o disminución en el mismo. Durante la menopausia, la baja en los niveles de estrógenos puede provocar menor interés sexual aunque existe una multiplicidad de factores físicos y psicológicos que provoca que los cambios sean distintos en cada mujer. Algunos desajustes hormonales en el varón, como la disminución de la testosterona pueden llevar a disfunciones eréctiles o baja en la libido. Algunos estudios científicos indican que el exceso de ejercicio puede derivar en una baja de la frecuencia sexual.

Estás transitando un duelo: no solo vivimos un duelo cuando perdemos a un ser querido. Los cambios importantes en la forma de vida (quedarse sin trabajo, las mudanzas, entre otros) también conllevan un tiempo de adaptación. Cuando hay que asumir una pérdida solemos atravesar diversas fases anímicas que incluyen la negación y el enojo. La falta de apetito sexual puede ser otra de las manifestaciones asociadas al duelo.

Si sentís que sola no podés, que no alcanza con contarle a un amigo lo que te ocurre, que la situación no mejora, no dudes en pedir ayuda profesional.

Podés leer esta nota en Eme de Mujer México

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