Seis reglas de oro para cuidar a los hijos ante un divorcio

Por Fanny Berger*

El divorcio es un proceso que involucra tanto a padres como a los hijos. Mientras los primeros están preocupados en resolver muchos asuntos personales y la pareja conyugal se separa, vale recordar que no se separarán de sus hijos, pues el vínculo parental es para toda la vida.

Padres e hijos frente a divorcio es un libro tanto para padres que están comenzando el proceso de separación como para parejas ya separadas. Es una invitación a descubrir y reafirmar la forma en que, en una situación donde toda la energía suele estar puesta en el conflicto de la pareja, los padres deberían prestar especial atención a sus hijos en esa experiencia que atraviesan juntos.

Ver más: Todo lo que tenés que saber sobre una familia ensamblada

Si bien toda separación implica un quiebre y cambios, el fin de la pareja con hijos no tiene que ser un hecho traumático. Serán las actitudes que los mayores adopten ante ese hecho lo que condicione el vínculo futuro entre esos padres separados y sus hijos.

En la primera etapa de este proceso pueden existir peleas, desamor, indiferencia entre los miembros de la pareja que llevan a la separación. Vale recordar que los hijos son siempre testigos de lo que ocurre en el hogar con sus padres.

En la segunda etapa -o separación propiamente dicha- el libro ayudará a que los padres encuentren las palabras para explicar qué acontecerá con el núcleo familiar, según las edades de sus niños. De esa forma se evitará la culpa y las falsas lealtades en los hijos.

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Enumeraremos actitudes parentales que dañan a los hijos como cuando son tomados como rehenes, como confidentes o mensajeros por sus padres.

Luego de la separación, cada padre resolverá su vida y si puede sanar sus heridas derivadas del divorcio podrá mirar con empatía a sus hijos. De lo contrario muchas veces volcará el enojo en ellos sin intención ni consciencia de lo que están haciendo.

El libro transmite lineamientos que ayudan en temas como las visitas, vacaciones, fiestas, para que los padres puedan tener actitudes que favorezcan a los hijos.

Si los padres logran autoapoyarse no necesitarán involucrarlos en temas de pareja. Para ese fin existen seis reglas de oro:

1. Informarles y hacerles sentir que el divorcio no es su culpa
2. Hacerles saber que ellos no podían haber hecho nada para impedir que la pareja parental se separara.
3. No poner al hijo en el medio de peleas de adultos.
4. No crear situaciones en las que el niño tenga que elegir a un padre por sobre el otro.
5. No hablar mal del otro padre, aunque tenga motivos de sobra para hacerlo.
6. No tratar de minimizar el tiempo que el niño pasa con el otro padre, ni lo que hace en su compañía.

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Lo legal lo soluciona el abogado o juez, pero lo emocional lo solucionas solo tú o con la ayuda de un psicólogo clínico.

fanny berger ok *Fanny Berger, psicóloga gestáltica. Podés contactarla en su web o página de facebook

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