Atleta acusó a marca deportiva de penalizarla por ser madre

Alysia Montaño (33), una atleta estadounidense, se hizo conocida en 2014 alrededor del mundo cuando participó en una carrera de 800 metros mientras estaba embarazada de ocho meses. Las fotografías de la mujer llegando a la meta con una prominente baby bump, dieron vuelta en la prensa internacional. Años después, en 2017, Montaño nuevamente corrió una de las pruebas del campeonato atlético nacional, cuando se encontraba gestando a su segundo hijo durante su quinto mes de embarazo.

Hoy, la deportista alega haber sido penalizada con su sueldo por la marca deportiva Nike mientras estuvo embarazada, a través de una columna de opinión publicada por The New York Times el domingo pasado, donde aseguró que la firma le dijo que “soñara en grande”, hasta que decidió tener un hijo.

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“En general las marcas deportivas intentan mostrarse en sus comerciales como empresas que promueven la igualdad de género, pero esto es solo publicidad”, señaló la atleta. A diferencia de los futbolistas o basquetbolistas, el atletismo no se paga igual que el resto. A estos deportistas no se les entrega un salario como en las ligas, sino que sus ingresos provienen casi exclusivamente de marcas patrocinadoras de ropa como Nike o Asics, explicó en la columna.

Los mejores, pueden complementar este salario con los premios ganados en competencias, pero la mayoría debe firmar acuerdos que los mantiene unidos a una sola compañía. Además, este deporte, y en general todos, cobran un alto precio en el cuerpo humano, y los patrocinadores entregan tiempo libre por lesiones a sus contratados, pero rara vez ofrecen espacios para tener hijos.

“Los cuatro ejecutivos de Nike que negocian los contratos para atletas, son hombres”, aseguró Montaño en la columna. “Más de una docena de atletas y personas familiarizadas con el negocio, reconocen a una multimillonaria industria que elogia públicamente a las mujeres por tener familias, pero no les garantiza un salario durante el embarazo”, indicó la mujer.

Otra atleta estadounidense pasó por lo mismo que Montaño en 2010. Kara Goucher se enteró de que Nike dejaría de pagarle su auspicio hasta que empezara a correr nuevamente después de que se había convertido en madre. Sin embargo, estaba embarazada nuevamente, por lo que decidió programar media maratón tres meses después de dar a luz a su hijo, Colt.

Durante ese período el niño se enfermó gravemente, por lo que Goucher debió decidir si permanecer junto a su hijo o entrenar para la carrera que volvería a activar su pago. La deportista siguió entrenando. “Sentí que muchas veces tenía que dejarlo en el hospital, solo para salir y correr, en lugar de acompañarlo tal como lo haría una madre normal”, aseguró la atleta, entre llantos, agregando que, “nunca me perdonaré por eso”.

Contratos para mujeres
Nike reconoció en una declaración que a algunas de sus atletas patrocinadas se les había reducido su pago debido a sus embarazos, y aseguró en 2018 que no se les volverían a penalizar por esta causa. Pero, se negó a aclarar si había realizado el cambio en los contratos.

Según uno de los contratos de una atleta con la marca por 2019, el cual NYT tuvo acceso, Nike todavía puede reducir el pago de un deportista “por cualquier razón” si el atleta no alcanza un umbral de rendimiento específico, por ejemplo una de las cinco primera posiciones en el ranking mundial. En este, no se especifican excepciones para partos, embarazos o maternidad.

Muchas leyes en Estados Unidos protegen los derechos de las empleadas embarazadas, por ejemplo no pueden ser despedidas. Sin embargo, como las atletas profesionales cuentan con contratos independientes, esas protecciones no se aplican. Justamente fue lo que le sucedió a Montaño en 2014, cuando durante el campeonato nacional de EE.UU. fue celebrada mundialmente por correr con ocho meses de embarazo. Sin embargo, ella luchaba en privado con su auspiciador para intentar mantener su pago.

El estrés que sufren estas mujeres es alto. Goucher tuvo que esconder por cuatro meses su embarazo para que Nike pudiera anunciarlo en los medios para el Día de la Madre. Todas estas situaciones hicieron que la atleta sufriera varias complicaciones de salud. Una de estas fue una lesión a las caderas por haber tenido que correr en el maratón de Boston, siete meses después del parto. “Me afectó mucho mental y físicamente, tanto a mí como a mi hijo. Volver a la competencia tan rápido fue una mala decisión, mirar atrás y darme cuenta que no fui la clase de madre que yo quería ser, es desgarrador”, relató Goucher.

Phoebe Wright es otra corredora que fue auspiciada por Nike desde 2010 a 2016, y aseguró que de ninguna manera le diría a la marca si estuviera embarazada. “Quedarse embarazada es el beso de la muerte para la atletas femeninas”, sostuvo. “Algunas personas creen que las mujeres están corriendo embarazadas por ellas mismas. Quizás algunas veces es así, pero es también porque tienen hijos que alimentar”, finalizó Wright.

Fuente: El Mercurio / Chile / GDA