Bethel Model Glam abrirá la temporada en Punta del Este

El jueves 27 de diciembre Bethel Model Glam realizará en la Fundación Pablo Atchugarry el primer gran acontecimiento del verano en Punta del Este.

Lourdes Rapalín optimiza su día al máximo y multiplica sus energías entre su familia, Bethel Spa y la actividad política. Trabaja codo a codo con Álvaro Padín (su marido) y Juan Manuel (su hijo) con quienes dirige una empresa que cumple 15 años, tiene seis locales en Uruguay, uno en Paraguay y emplea más de 80 personas.
Ahora está abocada a la realización de Bethel Model Glam, evento que dará inicio a la temporada de verano 2018-2019 en Punta del Este, pero no deja nada en el tintero: ni capacitaciones en el exterior, ni la creación de la colección de zapatos y carteras que lleva su nombre y mucho menos la actividad política.

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— ¿Qué novedades presentará Bethel Model Glam este año?
— Por primera vez este concurso se internacionaliza. Habrá candidatas de todo Uruguay y también de otros países. El 27 de diciembre en la Fundación Atchugarry elegiremos quién representará a Bethel en un certamen que no se limita a premiar la belleza física, sino que hace foco en la actitud. Trabajamos mucho con Álvaro (Padín) y con el diseñador Luis Millán en la puesta en escena. Con más de 20 participantes, Bethel Model Glam será la apertura del verano.

— Bethel instaló el concepto de spa urbano y sumó servicios. ¿Cómo se dio esa evolución?
— Un spa urbano ofrece un servicio integral: ofrece desde gimnasia, pasando por cuidado estético a nutrición. Escuchamos a nuestros clientes y les preguntamos qué necesitan. Estudiamos y analizamos el mercado y agregamos actividades según qué detectamos. Observamos que acá venían mamás y traían a sus niños y así nació la Escuela de baile. Luego sumamos la Escuela de modelos —que ya tiene 10 años— y está muy ligada a la belleza. Después me di cuenta que contrataba a personal y aunque llegaban con títulos y cursos, había carencias a la hora de trabajar y decidí que era momento de preparar profesionales para el mercado. Nuestro sistema de trabajo es único, toma las mejores prácticas de las diferentes áreas. Desde 2016 desarrollamos la escuela de masajes, peluquería, maquillaje, estamos cada vez más volcados a la enseñanza. Un spa no es para nada superficial. Cuando una mujer se presta a un masaje, se pone en tus manos, te dice cuidame, mimame y cambiame. Esto es algo muy profundo, que no todos logran entender.

— ¿Aún recibe a sus clientas?
— Sí, como el día uno. Hago la evaluación, el diagnóstico, sugiero tratamientos. Si por alguna razón no la recibo yo, porque son muchos clientes y tenemos varios locales, sigo la supervisión del tratamiento y en algún momento estamos en contacto. A través de reuniones con las esteticistas, una ficha clínica, de analizar la evolución de la persona, siempre estoy en la cocina. Lo nuestro es un trabajo artesanal.

—¿Cuándo exportó el “modelo” Bethel?
— En 2017 vinieron de Paraguay en busca de nuestro know-how y creamos un modelo de franquicia. Cada paso significó nuevos desafíos. En 2009 estábamos solo en Malvín y abrimos en Carrasco; en 2010 nos instalamos en Punta del Este;en 2012 en Termas de Almirón. Sentimos algunos miedos, pero siempre nos animamos.

—Abrieron en otro país, ¿cómo fue esa experiencia?
Fue un gran desafío. La mujer paraguaya se cuida muchísimo, ama la estética y es muy exigente, sabe mucho. Paraguay está muy avanzado en tecnología, pero me he capacitado en otras partes del mundo y no he notado tanta diferencia. Estados Unidos, Israel, España, Francia, Italia son algunos de los lugares donde estudié. Trato de buscar qué es lo mejor en cada área y ahí voy. Siempre se aprende algo nuevo y viajar te abre la cabeza.

—¿Qué tiene Bethel Spa que no hay en otros centros?
—Un gran equipo, recursos humanos capacitados para lograr el binestar de las personas. Tenemos aparatología en radiofrecuencia o en ultracavitación que no hay en otros lugares. Cuando llega a otros lugares, hace dos o tres años que dajemos de usarla y tenemos nuevas propuestas. El recorrer y el buscar lo último nos da ventaja. Sin embargo, tener el último aparato no quiere decir nada si no se sabe utilizar. Podés tener el mejor aparato, pero si no contás con un profesional que no sepa emplearlo, de nada sirve. El tener la última innovación no quiere decir nada si eso no se acompaña de buenos profesionales y nosotros los tenemos.

—¿Cómo se imagina Bethel en 10 años?
Tenemos buenos cimientos. Espero que en 10 años esas raíces sean cada vez más fuertes. Espero que cada vez podamos ofrecer más puestos de trabajo, contemos con más tecnología y capacitación en RR.HH. y para eso necesitamos que Uruguay avance.

 

“La política tiene que interesarle a todos”
Convencida de que “todo se mueve a través de la política”, Lourdes Rapalín es diputada suplente del Partido Nacional. “Había militado antes, hace mucho tiempo. Me vinieron a buscar y me pareció una propuesta interesante. Las mujeres tenemos que estar donde se toman las decisiones. Los hombres son buenos, pero nosotros también y además hacemos las cosas de manera diferente”, reflexionó.

“La política tiene que interesarle a todos porque es lo que mueve el diario vivir”, sentenció y aseguró que en ese terreno es tan ejecutiva como en su empresa.
“Soy diputada suplente, pero no trabajo solo cuando no está el titular. Estoy en actividad todo el tiempo. No todos van al ritmo que desearía pero eso puede cambiarse, depende de las ganas que se tengan de hacer las cosas y a mí no me faltan”, agregó.

A modo de ejemplo, recordó que en 2016 el presidente de la Cámara de Diputados organizó el Día del Parlamento Accesible. Cuando recorrieron el Palacio Legislativo comprobaron que el edificio no era accesible.
“¡¿Cómo el lugar más democrático que existe no era para todos?!”, se preguntó. “En eso fui muy ejecutiva y en un mes modificamos esa situación. Eso fue voluntad para encontrar una solución. Se logró algo que no se había hecho en años”, remarcó.

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