Diseñadora uruguaya crea pantalón térmico que se carga con USB

María Emilia Triay

La diseñadora industrial Virginia Piñeyro (28) creó para su tesis final UNO, un pantalón de diseño universal con generación de calor inteligente. Su trabajo por la inclusión no se queda en esta propuesta: es tallerista en el Espacio de coordinación y Atención en Discapacidad (CANDI), docente de las materias diseño discapacidad e inclusión (entre otras) en la Escuela Universitaria Centro de Diseño de la UDELAR e inició Mutantestudio, un emprendimiento que realiza prendas de alta costura, fashion-tech, diseño universal, accesible y vestuario. Sobre UNO y su visión de la moda, charló con Eme de Mujer.

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— ¿Cómo surgió la idea de este pantalón?
— Observé a mi tía abuela Beba y a Rosa, su asistente, siempre preocupada le tocaba las piernas para saber si estaban frías. Ella no lo sentía, pero igual le afectaba al resto del cuerpo. Ahí surgió el tema de mi tesis de grado de diseñadora industrial opción textil –moda, de la Escuela Universitaria Centro de Diseño, pensando que estaría bueno que algo se encienda solo y genere calor.
Fui diagnosticada con artritis a los 2 años, viví situaciones de discapacidad y descubrí como los productos no se adecuan a muchas necesidades. El problema es de ellos, del entorno, no de las personas. Siempre me interesó la aplicación de nuevas tecnologías, la electrónica aplicada al textil, en el desfile final de cuarto año de la carrera realicé prendas de alta costura con movimientos electromecánicos controlados.

—¿Cómo funciona?
—Alimentado por un power bank, dura como mínimo seis horas y media. En comparación a una manta térmica enchufada a 220V, este power bank solo emite 5V, es muy seguro. Tiene dos modos, ahora con 32º y 42º. Es inteligente, te mide la temperatura de las piernas y si está por debajo del modo elegido, UNO se enciende y se apaga al alcanzar la temperatura adecuada. Esto brinda la tranquilidad tanto al usuario como a un posible asistente. Las personas que no pueden abrigarse, pedir que los abriguen o avisar que se queman, no corren riesgo. Además de esta manera se ahorra energía. El material utilizado contiene el calor, lo difunde, y es de aspecto casual.

—¿Cómo realizaste la confección?
—El prototipo lo realice en casa, generé el “nuevo textil”, el material en contacto con la piel es de fibras naturales y el exterior puede variar. Luego de investigaciones, entrevistas, encuestas desarrollé la moldería e intenté adecuarme a la mayor cantidad de personas. Elsa, mi madre, cose muy bien, y luego de que desarrolle textil, la moldería y la corté, definidas las costuras, ella con mucho amor me ayudó a coserlo. En la parte electrónica mi padre Rodolfo, perito en ingeniería, me siguió el tren, me aportó pila de conocimientos, asesoró y ayudó a programarlo e investigar y desarrollar la forma de generación de calor. Tuve que importar algunos insumos electrónicos. Tercericé el bordado que indica los modos, que fue realizado con letras en braille para ser percibido también mediante el tacto.

—¿Para quiénes está pensada la prenda?
— Inicialmente fue pensada para personas usuarias de sillas de ruedas o con poca movilidad, pero luego se transformó. Entendí que podía ser una prenda de diseño universal: es seguro y su accesibilidad abarca a la mayor cantidad de personas posibles, teniendo en cuenta diversidades corporales y funcionales que muchas prendas actuales no tienen en cuenta en sus diseños, entonces terminan usando mantas o joggins para estar cómodos y calentitos. Si bien es imposible abarcar a todos, hacer los productos lo más accesibles habla de respetar los derechos. Todos queremos vestirnos bien, estar cómodos, poder elegir. Puede ser usado por personas friolentas, con mala circulación, trabajadores a la intemperie, adultos mayores y todas aquellas personas que les sea útil.

—¿Qué repercusiones tuvo?
— En redes recibí muchos comentarios positivos y varias personas me llamaron para encargarme un pantalón. Eso me pone una presión hermosa porque quiero correr a validarlo y sacarlos al mercado, aportar aunque sea en un granito de arena a mejorar la calidad de vida.

—¿Estás buscando apoyo para poder producirlo en mayor volumen?
— Nuestro equipo está formado por Rodolfo Piñeyo (perito en ingeniería electrónica), Christian Wrzosek (licenciado en negocios internacionales) y la institución patrocinadora es Ithaka, de la UCU. Estamos por presentarnos en la incubadora de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), para la validación técnica y de negocios, para obtener certificaciones de seguridad, mejorar el prototipo, comprobar costos y aprobar el modelo de negocios para iniciar la venta. Necesitamos inversores, una opción puede ser llevar realizar una campaña de Crownfounding.

—¿Qué otros proyectos tenés en mente?
— La idea es comenzar con el pantalón y desarrollar otras prendas de diseño universal o accesibles utilizando, en caso de ser necesario, nuevas tecnologías como aporte a la calidad de vida. Me gustaría hacer una ruptura en el actual concepto de la moda por ese lado. Generar poco a poco un cambio de paradigma, tomar conciencia de la diversidad. Estos conceptos simplemente buscan respetar los derechos de tantas personas que han sido invisibilizadas por los diseños.Aspiro, por ejemplo, a mostrar mis diseños en eventos de mucha difusión como la MoWeeK (semana de la moda de Montevideo), donde vemos claramente un estereotipo de belleza impuesto y alejado de la realidad, no se muestra diversidad. Creo que igual vamos en buen camino, se están llevando a cabo cambios en el mundo, en Uruguay, pero pienso podría avanzar más rápido.

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