Espacio Amarillo: Azul, la última de las oportunidades

Por Mavi Vázquez Ivonne Soza*

Un beso de dos amantes en rojo tiene un significado distinto a un beso en azul. El rojo es pasión. El azul, la última oportunidad, sino escuchen a Roberto Carlos por los 70 quizá porque’ ‘el gato que está triste y azul nunca te olvida que fuiste mía” y una bandada de románticos y dolientes del amor lo cantaron por décadas.

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Mientras tanto los fanáticos del cine sabrán que la utilización de determinados colores es una importante herramienta capaz de transmitir sensaciones y contar historias. Cómo es comúnmente conocido el “azul” puede asociarse con la tristeza.

El color azul representa la profundidad de sentimiento y es un color concéntrico, pasivo, asociativo, perceptivo, unificador. Sus aspectos afectivos son la tranquilidad, satisfacción, ternura, amor y afecto, los amores tortuosos casi siempre se tiñen de azul así ocurre en ”Eterno resplandor de una mente sin recuerdos” protagonizada por Jim Carrey y Kate Winslet que aquí son Joel y Clementina y basada en una historia medieval de Alexander Pope Abelardo y Eloisa cautivó a miles de espectadores con una historia dramática, romántica y sobre todo nostálgica. Casi todas las escenas íntimas y de alta tensión dramática tienen una atmósfera azul incluso los tonos de cabello de Clementina muestran los estados de ánimo por los que la protagonista pasa y que explica al inicio de la cinta su cabello de color azul para transmitir la idea de ruina y amenaza.

El color azul es mucho mas que canciones de amor y filmografía, ha sido a lo largo de la historia de la humanidad uno de los más cotizados, para los egipcios representaba el cielo y el agua identificado con la realeza y la divinidad, debido a la dificultad de su obtención.

Los pigmentos azules se emplearon desde tiempos muy antiguos, pero de manera más tardía que otros como el rojo, negro, marrón u ocre, más fáciles de conseguir en la naturaleza y usados ya en el arte paleolítico. Así en Europa se obtenía de la isatide (también conocida como hierba pastel), que proporcionaba un tinte añil. En Asia y África del índigo (indigofera tinctoria), un arbusto cuyo nombre alude también a la variedad de azul que proporciona.

Pero el pigmento azul más cotizado provenía de minerales como el lapislázuli, escaso y raro, y por tanto muy costoso. Los mayores yacimientos de lapislázuli están situados en el Hindukush de Afganistán, donde todavía son explotados con procedimientos muy similares a los empleados hace más de 3.000 años. Desde allí se exportaba a todo el mundo antiguo, siendo usado en joyas y recipientes en Mesopotamia y todo Oriente Medio.

La piedra semipreciosa lapislázuli fue utilizada también en el Renacimiento, para hacer el pigmento ultramar, el más caro de todos los pigmentos. En el siglo VIII, los artistas chinos utilizaron el azul cobalto para colorear porcelana azul y blanca fina. En la Edad Media, los artistas europeos lo usaron en las ventanas de las Catedrales.

Los europeos usaban ropa de color con la tintura de tinte vegetal hasta que fue reemplazada por el índigo más fino de América. En el siglo XIX, los pigmentos y colorantes azules sintéticos reemplazaron gradualmente a los pigmentos minerales y los tintes sintéticos. En 1508, el pintor alemán Albrecht Dürer informó en una carta que había pagado doce ducados, el equivalente a cuarenta y un gramos de oro, por solo treinta gramos de ultramar. A menudo, los pintores o clientes ahorran dinero utilizando blues menos costosos, como azurita esmaltada o pigmentos hechos con índigo, pero esto a veces causa problemas. Los pigmentos hechos de azurita eran menos costosos, pero tendían a volverse oscuros y verdes con el tiempo. Un ejemplo es la túnica de la Virgen María entronizada con los Santos por Rafael en el Metropolitan Museum en Nueva York. La túnica azul azurita de la Virgen María se ha degradado a un color negro verdoso.

La introducción de la pintura al óleo cambió la forma en que se veían los colores y cómo se usaban. El pigmento ultramarino, por ejemplo, era mucho más oscuro cuando se lo usaba en pintura al óleo que cuando se lo usaba en pintura al temple, en frescos. Para equilibrar sus colores, artistas del Renacimiento como Raphael agregaron el blanco para aligerar el azul ultramar. La sombría túnica azul oscuro de la Virgen María se convirtió en un brillante azul celeste.

Tiziano creó su rico azul mediante el uso de muchos esmaltes finos de pintura de diferentes azules y violetas que permitían el paso de la luz, que creaba un color complejo y luminoso, como el vidrio de color. También usó capas de ultramar finamente molidas o gruesas, lo que dio variaciones sutiles al azul. El azul oscuro se convirtió en un color común para los uniformes militares y más tarde, a fines del siglo XX, para los trajes de negocios.

Debido a que el azul se ha asociado comúnmente con la armonía, se eligió como el color de las banderas de las Naciones Unidas y la Unión Europea.

Picasso a través del color azul exteriorizó la triste pérdida de su amigo Carlos entre 1901 y 1904, los impresionistas hicieron buen uso del azul para diluir la atmósfera en la lejanía y paisajes brumosos y grises del invierno.

Mientras que si nos referimos a los colores de nuestro pabellón uruguayo están tomados de los colores de la bandera de las Provincias Unidas. Manuel Belgrano había propuesto como color de las franjas un color azul próximo al turquesa porque era uno de los colores de la Casa de Borbón. Pero, dado que por entonces era bastante difícil encontrar paños de color turquesa, se optó por utilizar provisoriamente el color azul o el color celeste.

Por otro lado, al surgir internet el azul se ha convertido en el color estándar para los hipervínculos en los navegadores gráficos (aunque en la mayoría de los navegadores los enlaces se vuelven púrpuras si visitas su objetivo), hacer que su presencia dentro del texto sea obvia para los lectores. Y colorín azulado… esta columna ha terminado

*Ivonne Soza nació en Río Negro, Uruguay. Se formó con su padre Héctor Soza y maestros como Mario González, Clever Lara, Costa Arriola. Es egresada de la Escuela Nacional de Bellas Artes de la Universidad de la República. Mientras que María Victoria Vázquez nació en Montevideo, 1989. Estudió con Tunda Prada y siguió con Fermín Ombú, Olga Mocchi, Susana Moreno, Clever Lara y su actual socia Ivonne Soza. Ambas tienen la inciativa Amarillo Casa de Arte un espacio donde dan clases y dictan talleres.

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