“Estar en redes es como hacer un volanteo virtual”, dice Connie Ballarini

por María Emilia Triay

Una comediante de stand up sin filtro, que habla de sí misma con ironía y logra que el público se identifique con ella. Así es Connie Ballarini, actriz y guionista argentina que regresa a Montevideo con Club de Comedia y esta noche en Under Movie presenta Totalmente innecesario.

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Ballarini era estudiante de actuación cuando le recomendaron las clases de stand up de Diego Wainstein. Se anotó sin tener idea de qué se trataba y se puso a escribir. Con años de experiencia, grabó varios monólogos para TV, es activa en redes sociales y hoy vive del humor.

— ¿Se ríen con vos o de vos?
—Algunas personas deben reírse de mí, pero no me lo dicen. Lo que yo quiero es que se rían conmigo. Me gusta eso que llamo “bullying con amor”, me muestro muy honesta y me encanta que la gente juegue conmigo, es divertido conectar con ellos.

— ¿Hay algo de terapia en el stand up?
— Después de que superás algo es sano reírte de cosas que no sabés cómo las hiciste, separaciones o cuestiones bizarras. No lo uso como terapia, pero me sana poder compartir, reírme de mis miserias, de cómo soy, de mis paranoias y miedos. Así funciona en mi vida pero una cosa es hacer terapia y otra stand up.

— ¿Todos pueden hacer stand up? ¿Qué requiere esta manera de hacer humor?
— Creo que sí, hay que saber las técnicas. Hay gente que naturalmente tiene timming, un ritmo único. Pero no es lo mismo ser gracioso en la vida real que sobre las tablas. A veces menosprecian el género, piensan que es subirse y hablar de uno, pero es mucho más difícil. Sin embargo requiere estructura, guión y diálogo; hay algo que pasa en el escenario y en función de cómo sucede es como se cuenta. Es mucho más difícil de lo que aparenta, pero cuando funciona es hermoso, cuando la energía fluye sucede algo único que no cambio por nada.

— En el Río de la Plata hay un movimiento feminista más fuerte. ¿Cuál es tu posición?
— Soy feminista, participo y trato de colaborar. Es una decisión mostrarlo o no en las redes; podés perder seguidores cuando dejás ver lo que sos. Yo prefiero perder seguidores a ser una careta. Las redes ayudan mucho al movimiento y mostrar lo que pasa es fundamental.

— ¿Creés que estos cambios sociales condicionan tu forma de hacer humor? ¿Te cuidás a la hora de tratar algunos temas?
— Uno evoluciona y crece. Nacimos en una cultura machista y hay cosas que traemos incorporadas. Tenemos que ir cambiando y está buenísimo que ciertas cosas te suenen raras para poder modificarlas. Me pasa que miro materiales míos y pienso si ahora quiero realmente decir eso. Así sentí, no solo por eso, que tenía que dejar de hacer el unipersonal anterior.

— ¿Cuál es la propuesta de Totalmente Ineccesario? ¿Con qué se encontrará el espectador?
— Este un espectáculo super honesto, me han pasado cosas muy bizarras. El stand up es escribir y de alguna manera transmitir un mensaje. Me divierto mucho y cambio constantemente mi guión. La semana pasada estaba de gira en Chile y me agarró un terremoto sobre el escenario. Volví a Buenos Aires y lo agregué, lo tenía a flor de piel.

— ¿Cómo manejás la popularidad que te dieron la televisión y las redes sociales? ¿Trabajás para esas plataformas?
— La tele te da popularidad, también las redes sociales que abrieron el juego de una manera muy interesante. Creo que fueron un gran empujón, me permitió llevar gente al teatro porque conocía lo que hacía. El contenido no es el mismo, es humor y la gente puede saber para qué lado vas, pero una cosa es hacer stand up y otra es hacer videos para las redes. Estar ahí es como hacer un volanteo virtual.

— ¿Qué planes tenés este año?
— Sigo con mi unipersonal y en un par de meses prepararé otro. En marzo, por Comedy Central, saldrá “La culpa es de Colón”, un programa muy copado para toda Latinoamérica, ahí estaré con Dalia Gutmann, Fer Metilli, Male Guinzburg y Nati Carulias.

La abuela que conquistó a todos los seguidores

— ¿Cómo surgió la idea de sumar a tu abuela para hacer humor en redes?
— Fue una manera de acercarme a Instagram sin sentirme tan expuesta. La abuela (ahora 94) estaba un poco deprimida y pensamos estrategias para que saliera adelante. Hicimos listas de cosas para hacer y se me ocurrió decirle que mirara un programa de tele cualquiera toda la semana y que me lo contara cuando la visitara. El fin de semana fui, ni me acordaba de eso, y empezó a contarme lo que había pasado con la “niña Loli” en lo de Rial cómo que estuviera hablando de un pariente. Me hizo reír mucho. La empecé a grabar sin que supiera y lo subí a Facebook. Así hice varias veces y cuando se dio cuenta hubo una época en que parecía una estrella. Yo la cargaba y le decía que era famosa, subía eso también y la gente empezó a hacerse fan de la abuela. Después apareció Instagram y como son 15 segundos la guionaba. Empezó a mejorar su actuación y los videos funcionaban tanto que ella formó parte de mis dos unipersonales, en el primero incluso subió al escenario. Conecté con ella desde un lugar super lindo.

 

 

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