Giralunas, el oeste montevideano en el sodre

Por María Emilia Triay*

Una vez, en un campo de girasoles nació un giraluna. Los girasoles nacen uno al lado del otro, son todos igualitos, adoran al sol y desde que amanece levantan la cabeza hacia el cielo para verlo salir (…). El giraluna es algo muy diferente. El giraluna nace solo y siempre es una sorpresa”.

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Así comienza el cuento de Eduardo Gudiño Kieffer que inspiró el nombre del proyecto Giraluna instalado en barrio Nuevo París: un lugar en el que se valoran las diferencias y se entiende la necesidad de ser reconocidos, de ser amados y pertenecer. En definitiva, ser parte de algo.

El trabajo da sus frutos y el próximo domingo 18 Giraluna festejará los 20 años de su fundación a lo grande. El Auditorio Nacional del Sodre Dra. Adela Reta (con entradas agotadas) será el escenario elegido para el lanzamiento de su nuevo trabajo discográfico.

Con la presentación de “Tardes infinitas” sus integrantes sorprenderán con ritmos como Joropo, Rap, Blues, Chacarera, Samba-Reggae y Mozambique, entre otros.

Las voces, la música, el arte, todo lo hicieron los jóvenes, muchos de los cuáles están en el proceso desde el primer disco. El apoyo de dos empresas (ANDA y Lifebuoy) y sus propias actuaciones lograron financiar el disco, que hoy es una realidad.

El trabajo incluye 13 pistas: 11 canciones (nueve escritas por los niños, una por un recreador y una de Horacio Buscaglia y Gonzalo Moreira), el cuento que da nombre a la ONG narrado por Ana María Bavosi y la canción Giraluna interpretada por Diego Rossberg, Natalia Cancela, Mario Carrero, Carla Lorenzo, el “Zurdo” Bessio y Natalia Oreiro.

Trabajo de hormigas.
Diariamente132 niños y adolescentes, de entre 5 y 18 años, llegan a Giraluna que se organiza en dos centros: San Antonio para niños en etapa escolar y San Francisco para púberes y adolescentes liceales.
Son 19 los técnicos de un amplio abanico de especialidades quienes trabajan a través del arte para conseguir la transformación. Teatro, danza, percusión, expresión corporal, música, huerta, apoyo escolar y liceal, apoyo psicológico grupal a individual, son parte del día a día de la Organización No Gubernamental (ONG). Al mismo tiempo, Giraluna trabaja con las familias, con la modalidad y estrategia que se necesite según el caso a través de un equipo interdisciplinario de psicólogos, asistentes y educadores sociales.

El comienzo.
La propuesta se inició en la década de los 80 cuando el párroco Victor Hugo —de los Hermanos Capuchinos— comenzó a trabajar contra la pobreza y el desempleo que aquejaban a la zona. En el año 2000 los Capuchinos abandonaron la misión. A partir de ese momento, el proyecto quedó en manos de técnicos laicos.

En este camino, en 1996 firmaron un convenio con INAU, que significó un antes y después para la ONG. Desde 2011 funcionan como Cooperativa de Enseñanza y Centro de Educación Alternativa Giraluna, promoviendo la adultez y la niñez desde un lugar de responsabilidad.
“La base es reconocer la niñez como un patrimonio de todos, como algo muy valorado y cuidado hoy para que mañana podamos tener otro país”, aseguró Ana Campoleoni, directora de Giraluna.

El primer disco.
El 2009 fue determinante para Giraluna. La ONG cumplió un nuevo sueño cuando sus integrantes lograron grabar su primer disco: “Que salga la luna”. Para mejorar la situación el trabajo se consagró con el premio Graffiti al Mejor Album de Música Infantil.

“El disco y el premio fueron la puerta al mundo artístico, a que se acercaran artistas”, recordó Campoleoni. “El disco para los niños es ese lugar que la niñez tiene que tener: de cuidado, de protagonismo, de sentir que ellos pueden transformar, hacer, ser parte de algo y sobre todo saber que cuentan para alguien”, agregó.

Según explica Julio Alem, coordinador del centro juvenil, lo que consiguió el disco fue que se viera a los jóvenes como el centro espera que los vean, no desde el lugar de la niñez víctima, sino de una niñez que puede emocionar, hacer pensar y que ayuda a los demás a construirse a sí mismos.
“Nadie es en Giraluna lo que es solo. Llegamos juntos”. Ese es el espíritu del nuevo disco, y también del proyecto.

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