Longchamp clásico y Siriano sofisticado en la Semana de la Moda de NY

AFP

Cuanto menos interés muestran los estilistas estadounidenses por la Semana de la Moda de Nueva York, más importancia cobran las marcas extranjeras de prêt-à-porter.

En este contexto, el programa neoyorquino de los últimos años se ha ido nutriendo con colecciones chinas, coreanas, indonesias, sudamericanas, canadienses, turcas e incluso italianas y francesas, como Longchamp, que este sábado exhibió su colección otoño- invierno 2019 en el barrio de Wall Street, tras un primer pase en Nueva York en septiembre.

Publicidad

Esta casa familiar, sinónimo de piel, viajes y carreras de caballos, pone el foco desde el año pasado en el desarrollo de su facturación en Estados Unidos y ha abierto tiendas en Nueva York y en la costa oeste, “por lo que es muy importante para nosotros” estar aquí, dice a la AFP Olivier Cassegrain, vicepresidente encargado de la distribución.

La marcha de la Semana de la Moda de NY de grandes nombres como Raf Simons, Monse, Rodarte o Rihanna ofrece oportunidades a otros, explica.

“Esto nos permite tener las buenas personas, los buenos periodistas. En París, todos los horarios están ocupados, es muy competitivo”, agrega.

En esta temporada la diseñadora de esta marca familiar, Sophie Delafontaine, se mantiene en su clásica elegancia alargada, con modelos como Kendall Jenner, embajadora de la marca, y la joven Kaia Gerber, de 17 años, exhibiendo sus creaciones.

No existe el “gender-bending” (géneros mezclados) ni las tallas grandes en Longchamp, sino algunas tendencias: el cuero con tachuelas estaba omnipresente, así como las faldas plisadas, de tul o con rizos de lana, vestidos y camisas de seda, y muchos contrastes negro/blanco como por ejemplo las letras del nuevo logo de la marca, “LGP”, desplegadas en algunas chaquetas.

Además, una elegancia clásica marcada por una referencia a los grandes momentos del avión Concorde: la alfombra sobre la que desfilaban las modelos estaba inspirada en la que Andrée Putman diseñó para el avión supersónico.

AFP
Kaia Gerber. AFP 
AFP
AFP
Kaia Gerber. AFP 

Esperando el ascensor en Siriano

Aunque los extranjeros ocupan gran parte de la Semana, algunos diseñadores estadounidenses siguen causando sensación, como Christian Siriano, que se dio a conocer por el programa de telerrealidad “Project Runway” y se convirtió en uno de los favoritos de Hollywood.

Esta temporada, el estilista de 33 años, que ha menudo utiliza los desfiles para defender las causas LGBT y es uno de los campeones de la diversidad en la pasarela, eligió desfilar en el “Top of the Rock“, el piso 67 del célebre Rockefeller Center, provocando enormes colas en los ascensores.

Los vestidos de noche son una de las especialidades de Siriano y les rindió honor de nuevo con diseños repletos de volantes y cintas gigantes, en tonos azul nocturno, violeta y negro que desfilaron bajos las miradas de estrellas sentadas en la primera fila como las actrices Mariska Hagitray, de la serie policial “Law and order”, o Christina Hendricks, de “Mad Men” y “Good Girls”.

Siriano fue uno de los primeros que promovió las modelos de talla grande, y que propulsó al nivel de estrella a Ashley Graham, que cerró su desfile este sábado con un largo vestido plateado transparente provocando los gritos del público.

Mariska Hargitay, Debra Messing and Danielle Brooks. AFP 
 Christina Hendricks, Mariska Hargitay, Debra Messing and Danielle Brooks AFP

Fuente: AFP

Escrito por
Más de Eme de Mujer