Por acá y por allá: Perú con niños

por Magdalena Dieste*

Perú tiene un encanto especial, es un país con una riqueza cultural inmensa y descubrirlo junto a los niños fue una experiencia única e inolvidable. Su historia es fascinante, el imperio de los Incas fue el último y el más conocido, pero es una mínima muestra de las muchas culturas que durante siglos habitaron sus tierras. Perú además tiene hermosos paisajes, montañas, exuberancia de naturaleza, selva, playas y una gastronomía envidiable.

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Machu Pichu siempre estuvo en mis planes. Después de tener hijos pensé que se había convertido en un viaje postergado para cuando los niños estuvieran más grandes, pero este año esa idea cambió. Encontramos unos pasajes convenientes a Lima y pensé: ¿por qué no?. Es un destino de pocas horas de vuelo, con precios accesibles, si no lo hacemos ahora, ¿cuándo lo vamos a hacer?. ¡Capaz que dentro de unos años estamos demasiado viejos!. Sin darle demasiadas vueltas al asunto, compramos los pasajes y nos fuimos…

Teníamos muchas expectativas puestas en el viaje a Perú y sin duda, la realidad las ha superado. Hoy les quiero contar parte de nuestro recorrido y algunas sugerencias para visitar Cuzco, Machu Picchu y el Valle Sagrado con niños. Quizás estas ideas los ayude y entusiasme a preparar el viaje.

1. Tres destinos unidos: Valle Sagrado, Machu Picchu y Cuzco.
Hablo de los tres destinos porque si bien Machu Picchu es la estrella, los otros dos están muy cerca y no se pueden dejar de visitar. Cuzco además de ser la puerta de entrada a una de las maravillas del mundo, es una ciudad fascinante, en la que se respira la mezcla de tradiciones incaicas y españolas en todos sus rincones. Pasear por la antigua capital quechua es retroceder en el tiempo y eso lo volvió muy atractivo para los niños. En el camino que va de Cuzco a Machu Pichu se encuentra el Valle Sagrado de los Incas, un lugar lleno de paisajes increíbles, formado por la cuenca de los Ríos Vilcanota y Urubamba, rodeado de montañas con numerosas terrazas de cultivos, en el que se encuentran pequeños pueblos y ciudades con sorprendentes ruinas arqueológicas.

2. El Valle Sagrado como primer destino
El Valle Sagrado es una opción muy recomendable para iniciar el viaje e instalarse unos días. Hay muchas opciones de alojamiento, es más tranquilo y varios de sus pueblos se encuentran a menor altura que la ciudad de Cuzco, un punto a favor para aclimatarse y prevenir un posible “soroche” o mal de altura. La idea de instalarnos en una posada rodeada de montañas, aire puro y parques verdes me pareció muy tentadora para los niños, por más que no íbamos a estar mucho en el hotel, con ellos siempre es bueno tener un lindo lugar a donde volver.

3. Buscar un punto estratégico para alojarse en el Valle
Nosotros nos quedamos en una posada en Yucay, que se encuentra en el corazón del Valle (entre Calca y Urubamba) y nos funcionó muy bien, pero hay muchos lugares y hoteles preciosos por la zona. Si volvería, sin duda me quedaría en Ollantaytambo, porque fue el pueblito del Valle que más nos gustó, pero eso es muy subjetivo. Estuvimos cuatro días en Yucay y desde ahí hicimos todos los paseos en auto y por nuestra cuenta: Pisac, Ollantaytambo, salar de Maras, Urubamba, Calca, Chinchero y Machu Picchu. Cada pocos kilómetros, en la ruta se encuentran ruinas arqueológicas que atestiguan la fuerte presencia de los Incas y otras culturas pre incaicas en la zona.

4. Viajar de forma independiente
Viajar por esa zona de Perú por cuenta propia es bastante sencillo, si bien las carreteras no son las mejores, muchos de los caminos son de montaña y atraviesan varios pueblos, casi todo es cerca, está indicado y es bastante seguro, sobre todo en las zonas más turísticas. Hay muchos buses y vans que a lo largo del día van parando en los distintos pueblos, pero no me parece muy recomendable para hacer con niños, muchas veces vienen llenos de gente, hay que esperar y cada paseo les llevaría mucho más tiempo.

5.Viajar en auto
El auto nos permitió disfrutar a nuestro ritmo y al de los niños, fue maravilloso poder parar a sacar fotos, quedarnos donde más nos gustaba y disfrutar de picnics improvisados, rodeados de los increíbles paisajes del Valle. En más de una oportunidad mis hijos se sintieron mal o se marearon en la ruta y tener la posibilidad de parar el auto y bajarlos para que tomen aire fresco o caminen un rato fue fundamental. Cuzco fue nuestro último destino y al llegar entregamos el auto. Es una ciudad divina para caminarla, el auto no es necesario, hay servicios de buses y muchas maneras sencillas de moverse.

6. Preparar el viaje
Creo que una de las claves del éxito fue preparar a los niños, contarles y hablarles mucho de lo que iban a ver. Aunque por momentos me quedé con la sensación de que por falta de tiempo no fue suficiente, pienso que todo lo que conversamos antes de viajar los ayudo a hacerse una idea de lo que se iban a encontrar. Les interesó mucho la historia de Perú, las leyendas, tenían mucha ilusión de ver las montañas, las ciudades perdidas de los Incas, las llamas, alpacas y guanacos, las ferias indígenas con sus tejidos de colores o las construcciones Incas debajo de las españolas. A su manera se fueron sorprendiendo y disfrutaron de cada una ellas durante el viaje.

7. El mal de altura o “soroche”
Una de las cosas que más me preocupaba de viajar con los niños a Cuzco y Machu Picchu era la altura. Una pediatra amiga me explicó que a los niños les afecta menos a que a los adultos. Y realmente en nuestro caso fue así, los niños casi no sintieron la altura, hubo momentos, en los que se quejaron un poco del dolor de cabeza o de estar mareados en el auto, pero eso también les ha pasado en trayectos largos en nuestro país, así que no sé si se lo puedo atribuir a la altura. Hay algunos consejos que nos dieron y nosotros los seguimos: el primer día no hacer demasiado esfuerzo físico, tomar mucha agua, comer liviano, caminar despacio. Aquí encontrarán más información para Viajar con niños a la Altura

8. La mejor época para viajar
En Cuzco y Machu Picchu la temporada de lluvias va de noviembre a marzo. La época seca, o el invierno comienza en abril y es un período en el que casi no llueve. Nosotros llegamos a Cuzco el 7 de abril y por esos días lloviznaba en algunas horas del día. Tuvimos bastante suerte, pero es una época en la que todavía se corren algunos riesgos con el clima. Durante el día la temperatura es bastante agradable, por momentos llega a los 24 grados. En la noche refresca mucho, hasta 5 grados, pero es un frío seco. Lo ideal es viajar en los meses de junio, julio y agosto, porque no hay riesgo de lluvias y el clima es más benévolo. Aunque la contra de ese período es la multitud de viajeros que llegan de todo el mundo.

9. ¿Qué pueden comer los niños en Perú?
La comida es muy amigable para los niños en Perú, es rica, sana y casera. Comimos muy bien en todos lados, carnes al horno, papas, boniatos, zapallos, sopas de verduras exquisitas, omelette, arroz, pastas, pizzas hechas en horno a leña y deliciosos helados de frutas naturales. La variedad de restaurantes es muy amplia, se encuentran buenos precios y a los niños les encantó. Al igual que en otros países, lo que nunca hicimos fue comer en puestos de la calle, ni verduras crudas, ni frutas con cascara. Seguro que la comida no va ser un problema!.

10. La vestimenta y otros imprescindibles para el viaje:
Lo más importante para este viaje es llevar zapatos cómodos y en lo posible que sean resistentes al agua. Tengo tres niños y para mi es muy importante ir livianos de equipaje. Cada uno llevó puesto un par de zapatillas deportivas livianas y otras para trekking (waterproof) en la valija, que fue lo que más usaron, sobre todo en Machu Picchu y el Valle Sagrado. Además, camperas impermeables, gorro, protector solar y repelente. Un implemento fundamental en este viaje fue la mochila porta niños para trekking. El más chico todavía no había cumplido los dos años y sin la mochila habría sido imposible realizar muchos de los recorridos por la zona.

*Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Autora del blog Por acá y por allá, ideas para viajar con niños. Podés leer sus notas acá y seguirla en redes sociales TwitterFacebook e Instagram

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