Romina Introini: La uruguaya que recorre las calles de la moda buscando el mejor streeystyle

Romina o Romilux por Daniel Sánchez

por Mariana Malek

Para muchos, la uruguaya Romina Introini (26) es Romilux, por su cuenta de Instagram. Hace dos años desembarcó en el mundo de la fotografía de callejera y registra la previa de los desfiles más prestigiosos. Referente en el streetstyle, tiene más de 14 mil seguidores en Instagram y trabajó para las prestigiosas revistas Vogue o Glamour fotografiando a personajes como Chiara Ferragni, Anna Wintour o Anne Hathaway. En el mes de la moda, entre Nueva York, Londres, Milán y París, Romina se tomó unos minutos para conversar con Eme de Mujer sobre su trabajo y su futuro.

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—¿Cómo descubriste que te gustaba la fotografía y el streetstyle?
—Desde que era chica llevo una cámara conmigo a todos lados. De adolescente, si bien no sabía que quería ser fotógrafa, llevaba una point and shoot (de bolsillo). Desde siempre tuve la necesidad de documentar, incluso si después el material quedaba solo para mí, siempre quería registrar. Tuve clases de fotografía en la Universidad Católica y en el momento de aprender a usar una cámara profesional me di cuenta que me gustaría hacer esto como un trabajo. Empecé trabajando en Montevideo como fotógrafa de cumpleaños de un año, pero nunca se me dió la oportunidad de desempeñarme en moda (si bien era lo que más me atraía).

En cuanto al streetstyle, lo descubrí por casualidad en febrero 2017, recién mudada a Londres. Me acerqué a la puerta de London Fashion Week en mi día libre de trabajo y me enamoré. En aquel momento había empezado a hacer retratos en la calle a gente que me llamaba la atención, pero le vi algo especial al fotografiar a gente en movimiento y en hacer fotos no planeadas.

— ¿Qué te llevó a dejar tu vida en Uruguay e instalarte en Londres?
—Estudié publicidad en la Universidad y estaba super motivada a buscar trabajo en una agencia en Londres. Ya había visitado la ciudad antes y sentía un apego especial. Decidí ir a probar suerte.

— ¿Cuántos fashion months llevás? ¿Cómo han cambiado?
—Esta es mi quinta temporada, se cumplirán dos años desde que empecé a viajar a las Fashion Weeks. Al principio solo hacía las tres ciudades de Europa y después pude sumar Nueva York, gracias a que comencé a tener el trabajo suficiente como para hacer todo el mes. Comparándome ahora con mi inicio, puedo decir que hoy tengo una relación con muchos de los invitados a los desfiles y también con otros fotógrafos. Al principio es difícil entrar y sentirse aceptado, sobre todo por el resto de los fotógrafos ya que es un ambiente bastante competitivo y hasta que no pruebes que estás ahí porque de verdad lo querés y estás trabajando, te ponen una pared. Además, por suerte tengo más clientes en cada temporada y muchas personas ya saben quién soy y cómo me llamo. Incluso hay fotógrafos que se acercan a decirme que admiran mi trabajo y eso me da mucha felicidad.

¿Quiénes son tus referentes?
—Mi máximo referente es Bill Cuningham, el pionero del street style. Vivía solo para hacer fotos en la calle, no le importaba nada más. De vez en cuando vuelvo a mirar su documental (Bill Cuningham New York) para recargar energías y recordarme de por qué empecé y hacia dónde quiero ir.

— Tus fotos tienen mucho éxito, ¿cuál es la clave?
—100% pasión. Una de las cosas más importantes para tener algún tipo de éxito haciendo fotos es sentir la pasión. Para hacer este trabajo tenés que amar lo que hacés o no soportarás los 30 días de corrido sin dormir, las 15 horas de trabajo diario, las manos congeladas cuando tenés que hacer fotos con una temperatura de -4 grados, bajo lluvia, nieve, o las 6 horas con el sol directo en la cara. Y todo esto cargando con casi 2 kilos en la mano todo el día.

—¿Cómo lograste insertarte y ser reconocida?
— Cuando hago algo que me gusta soy muy perseverante. Ser tan constante y prestarle la atención necesaria a mi cuenta de Instagram me ha llevado a ser reconocida por los invitados de las Fashion Weeks así como también por otros fotógrafos. Gracias a Instagram consigo el 90% de mis trabajos. Pero también hay que mantener el perfil bajo, soy igual ahora que cuando empecé hace dos años y tenía 600 seguidores.

— ¿Tenés anécdotas insólitas o desagradables?
—He vivido y he visto varias cosas. Al ser street style estoy todo el tiempo en la calle y ahí se ve todo lo que pasa en las ciudades. Las Semanas de la Moda traen gente de todas partes del mundo. París, por ejemplo, es la que más disfruto, pero también me asusta un poco porque los parisinos pueden ser bastante groseros con los “turistas”.Recuerdo una anécdota desagradable: en Londres, una invitada a uno de los desfiles era fotografiada, pero cuando el fotógrafo se acercó a preguntarle su nombre y su cuenta de Instagram, ella le respondió que “no le daba su información a gente negra”. Por suerte ese episodio empezó a circular por las redes, se expuso la situación y no he escuchado de nada similar desde entonces. Pero es justo decir que las anécdotas positivas son más que las desagradables. Siempre tendré en el puesto número uno de mis momentos favoritos haber fotografiado a Anne Hathaway, actriz que admiro desde que soy chica y que jamás hubiese imaginado tener cerca, mucho menos tener fotos de ella hechas por mí. Esos son los momentos que más me llevan a seguir haciendo esto.

—¿Quiénes son tus preferidos para fotografiar?
—Tengo mucha gente en mente que siempre me encanta cómo se viste y que ansío fotografiar. La mayoría son estilistas, editoras o diseñadoras (y sí, mi 99% de las fotos son a mujeres), incluso influencers. Dentro de mis favoritas están: Jeanette Madsen, Emili Sindlev y Thora Valdimars. Pero también me da adrenalina fotografiar a personajes como Anna Wintour o celebridades que admiro: son las fotos más difíciles de conseguir.

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My bff || Day 1 of Paris Fashion Week SS20

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—Fuiste una de las personas que dio la cara en el escándalo de Timur Emek, ¿qué te alentó?
—Cuando vi que la cuenta de Instagram Diet Prada lo expuso, siendo una cuenta tan referente en el mundo de la moda, en seguida pensé en contar mi lado de la historia y de alguna manera contribuir para se hiciera algo al respecto. Vivimos un momento en el que ya no importa qué tan grande fotógrafo es y con qué super modelos trabajó; si sus acciones no son correctas hay que decirlo para que la industria mejore y cada vez estemos todos menos expuestos a experiencias desagradables. Nunca es fácil contar en primera persona, pero el fin fue sumamente positivo y mucha gente empezó a compartir sus historias. Su mayor cliente le terminó el contrato y él no tiene más una cuenta de Instagram. La industria está repleta de fotógrafos, no es necesario seguir teniendo a gente como él alrededor.

—¿Cuál es tu objetivo a corto y largo plazo?
—Tengo contratos con muchos clientes diferentes. Me gustaría poder conseguir un contrato con una publicación para cubrir todo el mes de la moda en vez de trabajar para diferentes medios. Me gustaría empezar a sumar más pasarelas/backstage además de street style. También trabajos más editoriales.

— ¿Cómo te proyectás en unos años?
—Tengo la idea de tener mi propio estudio, no sé si en Londres o en otra ciudad. Pero me veo haciendo fotos por mucho tiempo más, ojalá que trabajando para una gran publicación.

¿Qué le dirías quienes como vos quieren perseguir un sueño?
—Que no lo pospongan y busquen la manera de hacerlo realidad. Que salgan de la rutina, prueben algo nuevo, que hagan. Si sienten la pasión por algo, que no lo vean como imposible porque todo se puede.