Las mujeres que pusieron los pilares del feminismo argentino, en una muestra

La voz de las mujeres argentinas la escucha todo el movimiento feminista mundial y que resuene tanto tiene una explicación: las protagonistas de “Ni una menos” y la campaña por el aborto legal son nietas y bisnietas de una lucha que se remonta a 1830 y que la Biblioteca Nacional recuerda ahora.

La salida del hogar para conseguir derechos básicos, las pioneras universitarias que escribían feminismo entre líneas en sus revistas y la astucia que precedió al derecho al voto son parte de “Emancipadxs”, muestra con la que, de paso, el lenguaje inclusivo entra en la casa máxima de las letras argentinas en Buenos Aires para recordar a las personas trans que formaron parte de la lucha.

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“Tratamos de reponer históricamente cuáles han sido los contextos de lucha y de conquista de las mujeres en Argentina”, dice a Efe la coordinadora de la exposición, Jorgelina Núñez.

Un mural con las caras de mujeres como la educadora Juana Manso (1819-1875), la médica Alicia Moreau de Justo (1885-1986), Evita Perón, madres y abuelas de Plaza de Mayo y la activista trans asesinada Diana Sacayán recibe a los visitantes de la exposición, gratuita y abierta al público desde el pasado miércoles.

“Ahora que nos ven y nos escuchan, es muy importante hacer ver y mostrar que esa lucha viene desde hace mucho tiempo”, considera Núñez. Gracias a varios archivos bibliográficos únicos, la Biblioteca Nacional Mariano Moreno le pone fecha al nacimiento del feminismo en el país sudamericano. La muestra ofrece pedazos de varias joyas como facsímiles -los originales están en un estado muy frágil- de las primeras revistas feministas entre 1830 y 1870.

“La Camelia”, “La Siempreviva” y “Álbum de señoritas” fueron las publicaciones que pusieron los fundamentos de ideas que, según Núñez, aún son actuales. Aunque sus artículos versaban sobre temas del hogar, entre líneas “se deja leer la intención de que la mujer sea una miembro activo de la sociedad”. “Hablan prácticamente en los mismos términos que escuchamos ahora, la necesidad de que la mujer se eduque y se emancipe de los mandatos del varón”, insiste la coordinadora.

Entre las figuras que recupera “Emancipadxs” hay una especial en uno de los mayores derechos conquistados hasta el momento, el del voto. Y no, no es “Evita”, la que siempre aparece en primera plana porque consiguió la ley definitiva, sino Julieta Lanteri.

Lanteri se presentó a votar en la década de 1930 y, como la Constitución no especificaba que el ciudadano que votaba debía ser varón, confundió a toda la mesa y puso su papeleta en la urna. “Fue la primera mujer que votó en Argentina, le aceptan el voto”, comenta Núñez.

Aquello causó un escándalo que llevó a modificar el párrafo de la Constitución para obligar a las personas que quisiesen votar a llevar una libreta de enrolamiento del servicio militar, algo que solo podían hacer hombres. Con lo que no contaban era con la nueva jugada maestra de Lanteri, que en unos comicios siguientes concurrió a la presidencia del país.

“Tampoco estaba contemplado que una mujer se presentara a un cargo público como el de diputada y lo curioso es que es votada por 1.530 varones”, ironiza Núñez, quien opina que historias como esa “hacen dimensionar lo que fue la lucha”.

Desde entonces, además del voto, los feminismos argentinos formaron parte de avances como la ley del divorcio, el matrimonio igualitario y la ley para personas trans. La muestra homenajea a todos esos momentos con imágenes históricas, un muro repleto de citas de las escritoras Alfonsina Storni, Victoria Ocampo y Alejandra Pizarnik. “Las mujeres somos el proletariado del hombre”, reza una frase de la actriz Norma Aleandro.

En otro rincón de la exposición, una parte negra del recorrido feminista, que en realidad es rosa: una recreación de una peluquería con aires setenteros empapelada con anuncios que potenciaban estereotipos y las hegemónicas revistas para mujeres que, todavía en 2019, actúan como aliadas del patriarcado. “Lo que las novias inteligentes nunca hacen”, es el titular de una de las páginas desparramadas por la mesa de la peluquería, de la cual sobresale una figura de una mano de mujer que “intenta escapar” de ese machismo, comenta Núñez.

La mano de las argentinas de 2019, con la ayuda de todas las compañeras que las precedieron y sembraron el campo fértil para el activismo actual, escapa del machismo para mantener a sus protagonistas vivas y buscar más libertades, como el derecho al aborto.

Fuente: EFE

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