¿Las terapias de realidad virtual son el nuevo método para calmar dolores y enfrentar miedos?

Para algunos niños tener que enfrentarse a una vacuna puede ser algo simple o un gran sufrimiento. Para otros, los dolores de espalda, angustias, estrés, tratamiento para quemados o secuelas en personas que tuvieron algún accidente, son males que pueden convertirse en crónicos. “Pensá en otra cosa, así no te dolerá tanto”, es el consejo que muchos utilizan cuando una persona sufre de alguna incomodidad, sin embargo no es tan fácil como parece.

En Estados Unidos varias instituciones de salud realizan una nueva terapia que ayudaría a los pacientes a soportar más fácil el dolor, tanto agudo como crónico, y a otros a calmar estrés y angustias.

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La Terapia de Realidad Virtual, tal como se llama al método que va más allá de una simple distracción, sumerge por completo al paciente en un ambiente relajado e interactivo que hace que el cerebro se mantenga ocupado a tal grado que no quede espacio para procesar sensaciones de dolor al mismo tiempo, según publicó The New York Times.

A través de una pantalla, cascos o  lentes especiales, la realidad virtual muestra un conjunto de imágenes, algunas veces con sonidos, que promueven que los pacientes sientan que están en un entorno diferente.

Jeffrey Gold, director de la clínica para el manejo del dolor en el Hospital de niños de Los Ángeles, contó acerca de esta terapia que, “no solo es una distracción, es como un narcótico endógeno que produce una explosión fisiológica y química que te hace sentir mejor”.

“Es distinto leer un libro o jugar con un juguete. Es una experiencia multisensorial que involucra la atención de la persona a un nivel mucho más profundo”, señaló Gold, agregando que cuando lo prueban con niños al momento de ponerles una inyección o intravenosa, “los niños preguntan: ‘¿Cuándo lo van a hacer?’ Y les respondemos: ‘Ya lo hicimos hace cinco minutos'”.

Además de ayudar a niños con vías intravenosas o vacunas, el método se utiliza en pacientes con quemaduras para la higiene de sus heridas dado el dolor que experimentan durante el tratamiento y sus curaciones. Gold contó que los pacientes pueden comprar cascos o lentes de realidad virtual (entre US$ 300 a US$ 400) para utilizarlos varias veces al día en sus domicilios.

Desconcentración de la mente
Hollie Davies es uno de los pacientes que probó esta terapia. El hombre de 41 años tuvo un accidente cuando un automóvil chocó su motocicleta y le provocó una serie de lesiones de las que nunca pudo recuperar el constante dolor crónico que le provocaron. Actualmente, se encuentra en un tratamiento de terapia física para pacientes ambulatorios en Carolina del Norte, y fue en el mismo centro donde le recomendaron que probara la realidad virtual como un complemento a su proceso.

“Me pareció fascinante. Pasaba entre diez y veinte minutos en una habitación oscura mientras una pantalla 3D montada sobre mi cabeza me transportaba a un lugar muy relajante, me enseñaba sobre la naturaleza del dolor, cómo el oxígeno viajaba por mi cuerpo, cómo respirar, a concentrarme en mi respiración, relajar mi cuerpo y no pensar en nada más”, relató Davies.

Por otro lado, el director del centro de investigación de realidad virtual de la Universidad de Washingnton, Seattle, Hunter Hoffman, aseguró que el dispositivo involucra a muchos sentidos, inunda el cerebro con tanta información que no puede registrar señales de dolor. “Cuando un mensaje de dolor intenta pasar, el cerebro le da una señal de que está ocupado”, señaló Hoffman.

Sin embargo, las personas no deben confiarse con el tratamiento y dejarlo como única solución cuando es un dolor crónico, ya que una vez que se quitan el casco con las imágenes, el padecimiento puede y seguramente volverá, explicó el fisioterapeuta Larry Benz.

“La realidad virtual no es una cura, es un tratamiento auxiliar junto a otros métodos que sabemos que funcionan“, aseguró Benz. Por otro lado Gold, afirmó que la realidad virtual no es una cura mágica, sino una herramienta para enseñar muchas cosas distintas. “Es una herramienta para romper el ciclo de dolor y estrés que provoca un descontrol en el sistema nervioso. Puedes aprender a pensar que estás bien en vez de pensar que estás enfermo”, aseguró.

Fuente: GDA/El Mercurio/Chile