Por acá y por allá: Salinas grandes con niños

por Magdalena Dieste*

La semana pasada se publicaron los resultados de las “Siete maravillas naturales Argentinas” elegidas por el voto de la gente. Luego de seis meses y más de un millón de votos, la primera maravilla que se dio a conocer -aunque se aclaró que los siete seleccionados tienen el mismo grado de distinción- fueron las Salinas grandes, en Jujuy. En Semana Santa visitamos el Norte argentino, Salta, Jujuy y Tucumán, y justamente, uno de los lugares que más nos gustó fueron las Salinas. Aquí una guía para visitarlas con niños.

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La realidad es que no teníamos demasiadas expectativas con este salar, hace dos años visitamos el de Maras en Perú y el año pasado estuvimos en el de Atacama, pero sin duda, este fue el que más nos impactó. Quizás fue porque era un día de cielo azul brillante y el sol reflejaba en el blanco de las salinas creando gran contraste y un efecto impresionante, pero realmente es un lugar que vale la pena visitar.

Es el cuarto salar más grande de América del Sur, con una corteza de sal de más de 500 kilómetros cuadrados que tienen hasta medio metro de espesor y se encuentra a 3400 metros sobre el nivel del mar.

Cómo llegar
Si bien las Salinas se encuentran en la provincia de Salta, la forma más fácil de acceder es desde Jujuy. Salimos desde Tilcara y luego tomamos la ruta Nacional 52 desde Purmamarca. La distancia desde Tilcara es de 90 kilómetros, pero llegar nos llevó más de dos horas. El camino, que atraviesa la cuesta de Lipán, es casi todo zigzagueante y empinado con unas vistas maravillosas, por momentos alcanzamos los 4300 metros de altura. La mayor parte de la carretera se encuentra en buen estado.

La ruta
El trayecto es un plan en si mismo, obviamente, la frutilla de la torta es el salar, pero el camino es muy disfrutable. Vale la pena tomárselo con calma y contar con tiempo para detener el auto, respirar el aire puro, contemplar la magnitud de la naturaleza y sacar fotos. Aunque la mayor parte del camino es desierto, antes de llegar hay un par de sitios para comprar artesanías y alguna bebida. Los niños pasaron bien en el auto, por momentos alguno se sintió mareado, pero ya he contado en otras oportunidades que mis hijos frecuentemente se marean en el auto.

Cómo visitar las salinas
Las Salinas se pueden visitar libremente sin contratar excursión previa. Nosotros fuimos en auto alquilado, pero también existe la posibilidad de contratar un remise desde Tilcara o Purmamarca para llegar. Una vez allí, conviene contratar un guía local para acceder algunos lugares del salar, como por ejemplo llegar a los espejos de agua que son perforaciones naturales del Salar, con agua de color color turquesa. Los guías van en tu auto y cobran alrededor de $300 argentinos por auto, vale la pena pagar para disfrutar del salar por dentro.

Las Salinas son imperdibles, un espectáculo único de la naturaleza, si van a viajar al norte argentino no pueden dejar de visitarlas. Pero tengan en cuenta que si van a seguir camino hasta Bolivia, allí hay salares como el de Uyuni, que según dicen los que han estado en los dos lugares, son todavía más impresionantes.

Consejos viajeros:
– Lleven lentes de sol y gorro, el resplandor es impresionante. Yo no llevé y la guía, que de casualidad tenía lentes de niños, nos prestó, pero es necesario.
– Agua y algo de comer si los niños son de pedir, porque no hay nada. Tengan en cuenta que en las salinas la infraestructura deja mucho que desear, los baños son malos, no hay ningún lugar para comer, ni para comprar bebidas frías.
– Factor solar para la cara.
– La visita dura alrededor de dos horas. Vayan temprano para estar al medio día en las salinas y conseguirán lindas fotos.

*Lic. en Ciencias de la Comunicación. Autora del blog Por acá y por allá, ideas para viajar con niños. Podés leer sus notas acá y seguirla en redes sociales TwitterFacebook e Instagram