7 consejos para mejorar tus hábitos alimenticios

Decidir seguir una dieta saludable no depende sólo de lo que colocás en tu plato, sino también de otras actitudes. Así lo asegura la nutricionista Marise Berg, autora del libro “Céu da boca” (paladar). Mirá sus 7 consejos para mejorar tus hábitos alimenticios:

1. Investigá.
Hay relación entre lo que comemos para aplacar nuestro verdadero apetito y lo que ingerimos para compensar frustraciones y preocupaciones emocionales, como el cansancio, la sobrecarga de trabajo o la ausencia de intercambios afectivos. Comer alimentos ricos proporciona alivio inmediato, por eso es tan importante tener una visión más amplia para descubrir qué hay detrás de cada exceso. Investigá por qué comés de más y cuándo lo haces.

Publicidad

2. Descubrí
El paladar se acostumbra y puede estar habituado a alimentos dulces, grasos, ácidos o a determinados condimentos. Visitá ferias que puedan hacer crecer tu gusto por otros alimentos. Animate a preparar tus comidas con alimentos naturales. Mezclá. Disfrutá.

3. Inspirá, expirá
La manera en que pensamos y reaccionamos puede modificarse a través de varios métodos de meditación que también son ideales para ayudarnos a dejar atrás hábitos relacionados con la comida. La respiración consciente aplaca la ansiedad y nos permite desarrollar rutinas saludables.

4. Planificá
Una lista de compras te ayudará a planificar qué comerás durante la semana. Preparar los alimentos en casa es muy importante para seguir un régimen alimenticio saludable.

5. Respetá la naturaleza
Tomá consciencia a la hora de alimentarte. Comidas procesadas generan toneladas de residuos. Evitá comprar envases descartables.

6. Prepará
Dejá alimentos pre-prontos en la heladera. Por ejemplo, lavá y secá todos los vegetales de una vez y dejá las ensaladas armadas en tuppers. Vale incluso cocinar y congelar las que servirán como base de otras preparaciones. Cuando llegás cansada a tu casa, no caerás en la tentación de pedir una pizza.

7. Elegí
Si tenés que comer fuera de tu casa, buscá restaurantes buffet, incluso de los que cobran a kilo la comida. Podés pagar exacto por lo que comés y aprovechar las opciones saludables que están a la vista. Evitá las frituras y las preparaciones con alto contenido graso.