Decálogo para ir a conocer un recién nacido

Nació el hijo de tu amiga del alma, llegó un nuevo sobrino al mundo, dio a luz una compañera de trabajo. Parece el acontecimiento social del mes, pero antes de ir a conocer a ese recién nacido, repasá este decálogo.

1. Preguntá. Antes de ir al centro asistencial en cuestión, consultá si quieren recibir visitar. Si no hay mucha confianza como para consultarles, tampoco habrá para que los visites.

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2. Sé responsable. Tos, mocos, resfríos… una mínima señal de alarma es suficiente para que no vayas a ver a una criatura que aún no tiene ni defensas.

3. Exprés. Silenciá tu celular antes de ingresar a la habitación y hacé una visita de médico, 15 minutos son suficientes para saludar e irse. Nada de hacer campamento en la habitación de una mujer que recién tuvo un hijo.

4. Sin flores. El aroma floral no es bueno para el bebé y el perfume que queda en la habitación no es el mejor. Si llevás flores, seguramente quedarán en el corredor. Optá por otro regalo.

5. Sin niños. Los niños requieren atención y el ambiente en un sanatorio no es el mejor para ningún niño. Dejá a tus pequeños en tu casa, en el colegio o con la abuela, no lo lleves ¡se aburren!

6. Regalos. El recién nacido no se entera que llevaste un obsequio, pero si sus hermanos mayores andan a la vuelta ¿no se te ocurre que es mejor agasajarlos a ellos?

7. Manos. Apenas ingreses a conocer la criatura, pasá por el baño y lavate las manos con agua y jabón.

8. Sin permiso no se toca. Aunque un bebé inspira cariño, no lo toques, beses o aupes sin permiso de sus padres.

9. Ofrecé ayuda. Preguntá qué necesitan, desde algo para el bebé o una ingesta para los adultos.

10. No des consejos y limitá tus preguntas. Si no te preguntan, no sugieras nada. Nada. Tampoco hagas preguntas del tipo ¿tenés leche? Tampoco digas me parece que… No te parece que tiene hambre, frío, calor o dolor de panza.

Escrito por
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