La columna de los dientes: Qué cuidar de mi boca para tener salud y estética (o recuperarla)

por Álvaro Heller, director de Biosmile*

Si. Ya sé: cepillarse los dientes, visitar al dentista, etc., etc.. ¡Pero no alcanza en mi caso! ¿Qué debo hacer?

Publicidad

Lista “TO DO”: ¿Qué cuidar de mi boca?

1) Aprender una técnica de cepillado eficaz para mi boca (con sus características) y adecuada a mi realidad. Parece obvio, pero la mayoría de nosotros nos guiamos por consejos comunes y generales, sin saber cuáles son las características de nuestros dientes, encías y lengua, ni el tipo de microbios a los que somos más sensibles.

Conocer qué cepillo es apropiado, qué pasta dental, qué otros aditamentos podríamos necesitar, y sobretodo, qué técnica de cepillado es la mejor son herramientas útiles que debemos, al menos, conocer.

2) Cuidar las encías. Los síntomas y signos de la enfermedad gingival (sangrado, retracción, inflamación) deben ser identificados rápidamente para acudir al dentista. Eso nos evitará que pasemos a cuadros más complicados.

3) Cuidar el periodonto, o aparato de sostén de los dientes en el hueso. Si hay movilidad dentaria, mal aliento o mal sabor, o corrimiento de algunos dientes, podemos estar frente a esto: un problema periodontal. Podemos revertir esta condición si actuamos a tiempo, sin llegar a perder dientes o más hueso. Y recuperar la salud (en el momento actual hay mecanismos para lograrlo).

4) Articulaciones. A veces aparecen chasquidos, crujidos, dolor o saltos en las articulaciones témporo mandibulares. Estos se debe corregir para evitar un agravamiento o una complicación. Las placas neuro –mio- relajantes pueden ser de utilidad, pero en general no alcanzan. Se necesita un estudio de la oclusión (mordida), terapias láser, equilibrados oclusales (hay diversas herramientas), ejercicios, y otras terapias son necesarias.

A esto se deben agregar los dolores de músculos, en cara, cuello y espalda, principalmente. Y los dolores de cabeza. Todo puede tener causas similares y debemos atender al organismo en su conjunto.

5) Mordida (Oclusión). Un problema de función, es, en general patogénico (que genera enfermedad). Además se estropea el periodonto, las articulaciones, los músculos y los dientes. Pero, personalmente, priorizo la pérdida del hueso. Puede hablarse de un bruxismo instalado, o solamente de “factores gatillo” o puntos que desencadenan una patología o dolor intenso, y que llegan a diagnosticarse como neuralgias.

6) Hueso. Sea por la enfermedad periodontal infecciosa, por problemas de mala mordida o mala posición de los dientes, por bruxismo u otra causa, la pérdida de hueso acelera la caída de dientes, debilita el sistema e incluso complica la restitución de piezas perdidas mediante implantes. Colocar injertos, con membranas y/o PRF puede ser una solución. Lo importante es el volumen y la distribución del hueso que tenemos y del que necesitamos.

7) ¿Dientes perdidos? ¿Dolor? No siempre están desahuciados los dientes que vemos en muy mal estado, o con focos crónicos o grandes dolores. Los Equipos de Endodoncia de Alta Tecnología, así como los de Microcirugía hacen maravillas (casi milagros). Otros son los Especialistas en Periodoncia. Y otros los de Implantes e Recuperación ósea. Trabajan juntos en tu caso, y logran el resultado que se necesita. Somos más que la suma de cada integrante del Equipo.

*El doctor Álvaro Heller, es odontólogo, director de BioSmile y columnista de Eme de Mujer

Escrito por
Más de Equipo Eme

Beneficios de la dieta mediterránea en el envejecimiento

Hace una década fue declarada patrimonio inmaterial de la Humanidad
Leer más