Los ciclos de Marha: Cuidados para los bebés en verano

por Maha Scanu*

Como hablamos en la columna anterior, las necesidades de todos/as los/as bebés son: alimentación, higiene, protección ante los peligros, abrigo y amor. Cada momento del año supone un desafío para el cuidado de los/as bebés, sobre todo en los primeros 6 meses de vida. En esta columna hablaremos sobre los cuidados para los bebés en verano.

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En cuanto a la alimentación, hasta los 6 meses de vida los/as bebés deben tomar leche materna o sucedáneos de la leche materna (generalmente llamados “complemento”). No hay que darles agua, sino que hay que aumentar las veces que toma leche. Las madres que amamantan van a notar una demanda mayor, ya sea más tiempo por toma o más tomas al día. Se debe recordar, sobre todo en tiempos de fiestas, que la mujer que amamanta no debe tomar alcohol. Luego de los 6 meses se le debe ofrecer agua al bebé durante todo el día.

En cuanto a la protección ante los peligros, específicamente en el verano estos son el sol, el calor y el agua. Es necesario saber que no se debe exponer al bebé al sol directo hasta los 6 meses. Para esto se debe mantener al bebé en la sombra, ponerle sombrero y ropa que lo proteja. El protector solar se puede comenzar a utilizar recién a partir de los 6 meses, siempre con la recomendación del pediatra. También es esencial proteger al bebé de los golpes de calor, evitar estar con él o ella en la playa en los horarios no recomendados (aún estando a la sombra), y que no haya demasiado calor en los ambientes cuando se esta adentro. Asimismo, no se debe exponer a los bebés a ventiladores o aires acondicionados directamente. El agua es otro factor a tener en cuenta, sobre todo en bebés más grandes que se desplazan por si mismos, para evitar los accidentes es necesario que un adulto este siempre con el/la bebé.

La ropa que debe usar un/a bebé en verano es liviana y no más de lo que usa una persona adulta. No es necesario ponerle medias ni nada en los pies. El sombrero siempre debe estar cuando se sale al aire libre, y si es posible alguna remera o body de algodón. Hay que recordar que la piel de los/as bebés es muy delicada y que debemos cuidarlos/as mucho.

El verano y las vacaciones son ideales para pasar tiempo juntos/as en familia. Se puede ser más flexible con los horarios y las rutinas y disfrutar del aire libre, lo que genera un gran estímulo para los/as bebés.

Esta es la última columna del 2018, así que aprovecho para desearles a todas las familias unas preciosas fiestas y un buen comienzo de año. Recuerden que el mejor regalo para los/as bebés, y para las personas adultas también, es dedicarles tiempo. Les agradezco haber leído mis columnas durante este año, y espero que les hayan sido de ayuda. ¡Feliz 2019!.

*Lic. en Comunicación. Educadora en Primera Infancia. Doula.  Educadora Certificada en Salud Materna. Autora del blog Los ciclos de Marha