Anemia en el embarazo: ¿Por qué se produce, cómo combatirla y cuáles son sus mayores riesgos?

Ácido fólico e hierro son dos de los suplementos indicados a las mujeres durante sus primeros controles de embarazo, componentes necesarios para prevenir anemia durante la gestación. Sin embargo, especialistas explican que se trata de una condición que se manifiesta de manera normal, debido a una mayor demanda de circulación.

El ginecólogo de la Clínica Alemana Rubén Marchant explicó a Emol que la anemia se define como el déficit de glóbulos rojos en la sangre que está dado, por una disminución del hematrocritos y hemoglobina. No obstante, señala que los rangos durante el embarazo tienden a ser distintos, por lo tanto, los criterios para hablar de anemia son diferentes en el caso de una persona o de una mujer no embarazada y embarazada.

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“Durante el embarazo en forma normal se da un fenómeno que se llama anemia dilucional debido a que producto de la placenta, de la formación del feto, hay una gran circulación. Mucha más que antes de estar embarazada y esa circulación aumenta mucho a expensas de más volumen de líquido que de glóbulos rojos. Por lo tanto, en forma normal va a haber una caída del hematocrito en la mujer que se embaraza”, complementa.

El especialista puntualiza que el rango o el criterio para una persona no embarazada el hematocrito va ser de 37 probablemente, y la hemoglobina de 14. En cambio, en la mujer embarazada en el primer trimestre vamos a hablar de anemia cuando el hematocrito cae por bajo 33, en el segundo trimestre bajo 30 y después en el tercer trimestre de nuevo bajo 33.

Marchant informa que según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la anemia tiene hasta el 40% de incidencia en mujeres embarazadas. “Muy alto. La gran mayoría se debe a un déficit previo y otro grupo se debe a un aporte nutricional probablemente límite que el embarazo pasa a ser insuficiente, por lo tanto, una de las formas de prevenir la anemia durante el embarazo es con suplementación de fierro que puede ser en capsulas principalmente”, señala.

Las causas de acuerdo al ginecólogo se refieren a cambios en las conductas alimentarias. “El mejor aporte de fierro que puede consumir una persona está dado de productos animales más que el fierro que viene en verduras. Las conductas alimentarias de vegetarianos o veganos, en general, se asocian con menor incidencia de fierro por lo tanto ellos deberían recibir suplementos fierro o en una mayor cantidad durante el embarazo o antes de embarazarse”, indica.

“La otra gran causa que ha disminuido mucho la absorción de fierro y que está bastante de moda, son todas las cirugías bariátricas para bajar de peso que generan mala absorción y producen déficit de fierro importante en las embarazadas”, añade.

A su vez la presidenta del Colegio de Matronas, Anita Román, sostiene que el riesgo más grande se produce durante todo el embarazo, “porque la mujer va a tener una sintomatología de anemia que ya es muy molesta. Va a estar más cansada porque en el fondo lo que ocurre con la anemia es que hay un déficit en el fierro y el fierro es el que transporta el oxígeno”.

“El problema mayor es durante el parto cuando se produce una hemorragia natural e importante. En ese espacio ella va a eliminar a través de esa hemorragia más glóbulos rojos que la van a hacer enfrentar un post parto con una anemia mayor. Eso es lo que hay que evitar y hay que cuidar”, recalca.

La anemia en el embarazo puede producir varias condiciones que se han visto asociadas: más riesgo de bebés bajo peso al nacer, más riesgos de partos prematuros, más riesgos de cuadros de fiebre y de infecciones puerperales en el post parto también. Es una condición que tiene que manejarse”, sostiene a su vez el doctor Marchant.

De acuerdo a los especialistas, los requerimientos mínimos durante la gestación que se recomiendan son entre 30 y 60 miligramos de fierro elemental y, por lo menos, 0,4 miligramos de ácido fólico diario.

Para detectar esta condición se realizan exámenes periódicos de sangre durante el embarazo. Román comenta que existe un protocolo que está basado en la guía perinatal que tiene el Ministerio de Salud, y de acuerdo a ella están los tiempos y están los parámetros que se piden para adicionar más fierro.

“Es importantísimo hacer notar que no es solo el alimento el que adiciona este fierro. Una de las maravillas que tiene el sistema de salud chileno que frente a esta anemia que es normal, podemos enfrentarla con un protocolo que ya está establecido y validado del Ministerio de Salud”, concluye la también matrona de urgencia del Servicio Ginecobstétrico del Hospital Luis Tisné.

Fuente: El Mercurio / Chile / GDA

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