¿Pies hinchados? Estos pueden ser los motivos

Posiblemente existan muchas variables que causen inflamación en tobillos, pies y piernas, una de ellas es la simple gravedad que envía los fluidos del cuerpo a las extremidades inferiores.

El cuerpo humano tiene dos sistemas de drenaje: las venas, que son estructuras que drenan la sangre de las piernas al corazón; y el linfático, canales microscópicos que mueven los fluidos alrededor del cuerpo. Estos dos sistemas funcionan en conjunto para sacar el fluido de tus piernas pero cuando estos permanecen en los pies, piernas y tobillos, se provoca una inflamación llamada edema.

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Si sólo hay un poco de inflamación al final del día, puede ser común y posiblemente nada serio. Pero si empieza a progresar y a molestar con el paso de los días y semanas, tenés que poner mucha atención a los demás síntomas.

Has estado sentada y parada todo el día. Si tu trabajo te mantiene de pie o corriendo todo el día, es seguro que terminarás cansada y con pies inflamados al término de la jornada. Y si has estado sentada todo el tiempo o acostada por alguna enfermedad, también podrías tener un edema dependiente, una inflamación relacionada con la gravedad. Para estos casos, se recomienda poner los pies sobre una almohada o usar medias de compresión para contraatacar la inflamación.

Estás comiendo mucha sal. Entiendo que seas fan de las papitas, pero cuando consumes mucho sodio, tu cuerpo podría retener líquidos, causando inflamación. Lo ideal es que cheques la tabla nutricional de tus alimentos para ver cuánto sodio le metes a tu cuerpo. Recuerda, no puedes consumir más de 2 mil miligramos al día.

Un bebé a bordo. Muchas mujeres embarazadas tienen que cambiar sus tacos por zapatos cómodos cuando sus pies empiezan a inflamarse. Primero que nada, tu cuerpo empieza a retener más líquidos y la panza también pone presión en el suelo pélvico, incrementando la presión en los vasos sanguíneos de las piernas. Sin mencionar que la hormona del embarazo, la relaxina, puede aflojar los ligamentos de los pies. Aunque un poco de inflamación es normal y puede aliviarse con ejercicio, tomar agua y usar zapatos cómodos, es importante que le avises a tu doctor si la inflamación viene acompañada de dolores de cabeza, náuseas o visión borrosa, pues puede ser señal de preeclampsia, una condición altamente peligrosa que debe atenderse inmediatamente.

Síndrome premenstrual. Además de hacerte sentir irritada y adolorida, los cambios hormonales de tu ciclo menstrual pueden causar retención de líquidos una semana antes o después de tu periodo, lo cual provoca inflamación en manos y pies. Solamente tienes que hacer ejercicio, mantenerte hidratada y bajarle al sodio.

Unos kilos de más. Un bebé no es el único peso que puede hacer presión en tus vasos sanguíneos. Si recientemente has subido de peso, notarás que tus pies aumentarán en tamaño también. Si te sientas mucho, el peso extra de tu estómago podría afectar la circulación linfática que drenan los fluidos de las piernas.

Venas varicosas. Incluso personas jóvenes de veintitantos tienen venas varicosas. Es una condición común que sucede cuando las venas en las piernas se debilitan con el tiempo y pierden elasticidad. Entonces las válvulas en las venas que ayudan a empujar la sangre de regreso al corazón no pueden trabajar eficientemente, así que se acumula la sangre y por eso se ven las venas prominentes y azules. Usar medias de compresión, perder peso y elevar las piernas por 15 minutos , y hacer ejercicio regular ayudará bastante.

Por Andy Bouchot
Podés leer esta nota en Eme de Mujer México