No Pausa: El “prólogo” de la menopausia

por Miriam De Paoli*

Me imagino que a muchas les debe haber pasado, como a nosotras, repetir, mirando atónita al doctor/a: ¿peri qué? Pero es acá donde empieza la jornada y lo que nos cuenta la medicina no es tan complicado, pero si está lleno de detalles.

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La perimenopausia significa “alrededor de la menopausia” y se refiere a la transición a la menopausia y marca el fin de nuestros años reproductivos.

Aviso de quienes lo están atravesando (o sea, Karina y yo, Miriam): solo termina la reproducción. No la diversión. No el deseo. La perimenopausia es apenas la transición a la menopausia. Nada más.

Las mujeres que han tenido menopausias medicamentosas, quirúrgicas o inducidas saltan directamente esta etapa. Eso dicen los médicos. ¿Alguna de ustedes que pasó por eso nos quiere compartir sus experiencias?

Nosotras podemos ingresar en la perimenopausia en diferentes edades. En algunos casos, ya se puede notar signos de la llegada de la menopausia, tales como irregularidad menstrual, alrededor de los 40s. Para algunas, los cambios aparecen a los 30 ( lo que se denomina menopausia precoz).

Pero, ¿qué es exactamente lo que nos pasa?
El nivel de estrógeno, una de las principales hormonas femeninas, sube y baja irregularmente. Nuestros ciclos pueden alargarse o acortarse, y empezamos a tener ciclos menstruales, en los que los ovarios no liberan un ovulo.

Gracias a ese “sube y baja” hormonal podemos experimentar, durante el período, síntomas parecidos a la menopausia, como sofocones, angustia, problemas de sueño y sequedad vaginal.

Todo un paseo por el parque

Pero, a diferencia de la menopausia – que es cuando hemos pasado por 12 meses consecutivos sin tener el período menstrual – los síntomas, así como el período, van y vienen.

Hablemos de ellos: los síntomas
Durante toda la transición hay algunos cambios sutiles y otros no tanto. ¿Quiénes te pueden “visitar”?

Períodos menstruales irregulares: Dado que la ovulación se vuelve más impredecible, el tiempo que pasa entre un período y otro podría ser más largo o más corto. Además, el flujo puede ser liviano o abundante, y es posible que algunas veces directamente no tengas el período menstrual.

Interesante: si se presenta un cambio persistente de siete o más días en la duración de tu ciclo menstrual, es posible que estés comenzando la perimenopausia. Si transcurren 60 días o más entre un período y otro, es probable que estés terminando la perimenopausia. Y vos.. ¿Por qué etapa estás?

Sofocones y problemas para dormir: Los sofocones son comunes durante la perimenopausia. Estadísticas cuentan que el 75% de nosotras los padece durante esa etapa. Su intensidad, duración y frecuencia suele variar. Los problemas para dormir a menudo se deben a este motivo o a las sudoraciones nocturnas, pero en ocasiones el sueño se vuelve impredecible, aun sin ellos.

Cambios de humor: Durante la perimenopausia podemos experimentar cambios en el estado de ánimo, irritabilidad e inclusive, aumenta el riesgo de depresión (yo debo confesar que todavía no sé si es la perimenopausia o la vida misma pero ando hecha un estropajo…) ¿La causa? Nuestros amigos los estrógenos. Las alteraciones asociadas a él pueden causar los cambios de humor. También los sofocones pueden alterar nuestro ánimo.

Problemas vaginales y de la vejiga: Cuando los niveles de estrógeno disminuyen (sí, de nuevo los estrógenos…), los tejidos vaginales pueden perder lubricación y elasticidad. Eso hace que las relaciones sexuales resulten dolorosas. El bajo nivel de estrógenos también puede hacerte más vulnerable a las infecciones vaginales y la pérdida de tono tisular (de los tejidos) puede contribuir a la incontinencia urinaria (siguen las “noticias” ☺…)

Disminución de la fecundidad: Es vox populi que a medida que la ovulación se vuelve irregular, disminuye nuestra capacidad para concebir. Sin embargo, en tanto y en cuanto tengas períodos menstruales, aún es posible concebir. Es muy importante estar atenta por si deseas evitar un embarazo de la menopausia. Solo se pueden suspender los métodos anticonceptivos cuando se han completado más de 12 meses continuos sin menstruar. Y cuando hablamos de menstruación, ¡cualquier gotita cuenta!

Cambios en la función sexual: Durante la perimenopausia el impulso y el deseo sexual pueden cambiar. Sin embargo, si tu vida sexual había sido satisfactoria antes de la menopausia, lo más probable es que continúe siéndolo durante y después de la perimenopausia (al fin una buena ☺).

Pérdida ósea: Con la disminución de los niveles de estrógeno, comenzamos a perder la masa ósea con mayor rapidez de la que lo reemplazamos, lo que aumenta el riesgo de sufrir osteoporosis (una enfermedad que hace que los huesos se tornen frágiles). Es importante tomar recaudos con este tema. Como no “lo sentimos” solemos no priorizarlo…

Cambios en los niveles de colesterol: La disminución de los niveles de estrógeno puede generar cambios desfavorables en los niveles de colesterol en sangre. Uno de estos cambios es el aumento del colesterol en lipoproteínas de baja densidad (LDL, el colesterol «malo»), que contribuye a aumentar el riesgo de desarrollar una enfermedad del corazón. Al mismo tiempo, el colesterol en las lipoproteínas de alta densidad (HDL, colesterol «bueno») disminuye en muchas de nosotras.

* No Pausa, es un emprendimiento web surgió luego de que la periodista Miriam De Paoli se encontrara con los primeros síntomas de la menopausia. Ante la falta de información y sus dudas decidió llenar el vacío formando un equipo, creando un sitio y comunidad que sirviera para hablar de un tema que aún es tabú.

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