Cómo ayudar a que el primer día de clases de tu hijo no sea una mala experiencia

Para muchos padres el tener que enfrentar el primer día de clases de los niños más pequeños puede llegar a ser todo un desafío. Es común ver imágenes de escolares en las puertas de establecimientos acomplejados por la nueva etapa a la que se enfrentan. Es por esto que Susana Saravia, psicóloga infantil de la Clínica Universidad de los Andes, entregó a Emol recomendaciones prácticas para que los padres enfrenten de mejor manera este período de cambios de sus hijos, en el que no todos reaccionan de la misma forma.

La especialista explica que vuelcos de rutina como mudanzas, entradas al colegio o término de vacaciones pueden provocar en los niños una situación de estrés y miedo, por lo que estos pueden tener diferentes respuestas como irritabilidad, ansiedad, estrés, aumento de pataletas, desregulación del sueño o del apetito. Una situación que afecta principalmente a escolares entre los cuatro y cinco años -etapa en la que entran a pre-kínder o kínder- hasta los ocho o 10 años.

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Recomendaciones para antes de la entrada
-Involucrar a los niños en las preparaciones: “Que puedan tomar decisiones respecto a compras de materiales y uniforme. Hacerlo de una manera bien lúdica, creativa, donde pueda formar parte toda la familia con la finalidad de que ellos también pueden tener control de este cambio que se les viene”.

-No anticipar en exceso la vuelta al colegio. “Los niños pequeños no tienen conciencia del concepto de tiempo -principalmente los niños de cuatro o cinco años- por lo que si anticipamos en exceso el inicio del colegio es aumentar una fuente de estrés para ellos. Si como papás mostramos cierta ansiedad respecto a la entrada del colegio la podemos transmitir también a los niños”. -Cambios de rutina. “Una semana antes hacer un cambio de rutina en las casas, respecto a los horarios de sueño y de almuerzos para que coincidan con los del colegio”.

-Actitud positiva hacia el colegio. “Fundamental que los papás puedan transmitir a los niños una actitud positiva hacia el colegio, ya que son los principales ejemplos para estos. Si muestran seguridad, dan el ejemplo por medio de la calma y a la vez se transmite esa seguridad y esa calma a los niños”. “Pueden contarles cómo fue para ellos su primer día, para que puedan ir observando que el primer día de clases es una etapa normal que ellos también tuvieron que vivir”.

-Permitirle expresar lo que siente. “Eso implica escucharlos, conectarse con ellos. Si es que los observamos más ansiosos, con miedo o un poco más irritables, reflejarles esa emoción, ponerles en palabras lo que están sintiendo y validarlos de que es normal que se puedan sentir angustiados o nervioso”.

Momento de la entrada y salida al colegio
-Atención en la entrada y despedidas. “A los niños pequeños les genera mucha angustia las despedidas, la separación de su vínculo más significativo. Se sugiere que sea gradual, que los padres sean quienes faciliten la aproximación del niño a los profesores, a su asiento, a dejar la mochila y que ojalá la primera semana las despedidas sean estructuradas”. “Por ejemplo, tener un tipo de abrazo especial, poder dejar alguna nota en la colación diciéndole que los amamos, que estamos ahí con ellos y permitir a niños que tienen objetos muy significativos que se los lleven y darles seguridad en la despedida e ingreso al colegio”.

-Conexión a la salida de clases. “Cuando llegan a la casa poder jugar, animarlos a compartir sus experiencias en el colegio cosa de que este proceso de adaptación -que es entre una a dos semanas-puedan vivirlo conectados con sus padres. Y, si observamos alguna emoción que no es común contenerlos y ayudarlos a que puedan regular su angustia”.

-Llantos en las despedidas. “Que la despedida sea breve y ojalá un espacio contenedor. Explicarle que lo van a ir a buscar cuando vuelva, recordarle sus habilidades, a las personas que tiene a su alrededor que se preocupan por él y al mismo tiempo mostrarle algún modo de resolución a esa angustia, por ejemplo conversar con el a quién le puede pedir ayuda, como la profesora”.

Jardines Infantiles
Respecto a los niños que entrarán a jardines infantiles por primera vez, Adriana Gaete, vicepresidenta Ejecutiva de la JUNJI, cuenta que la familiarización con el jardín infantil puede durar hasta tres semanas, pero que si esto continúa recomienda que el equipo a cargo se reúna con la familia para llevar a cabo una estrategia en conjunto.

“En ningún caso se debe desistir de que el niño vaya al jardín infantil”, agrega. “El control de esfínter no es un motivo para no ser recibido en el jardín infantil. Para que los niños y niñas dejen el pañal y logren el hito del control de esfínter, se requiere cierto nivel de maduración fisiológica, emocional y cognitiva. Cada niño lo logra a su ritmo. Usar pañales no es una razón para negarle la matrícula a un párvulo, independiente del nivel educativo”, advierte Gaete, agregando que en estos casos se deben realizar denuncias a la Intendencia de Educación Parvularia.

Fuente: GDA/El Mercurio/Chile

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