Cómo ayudar a tu hijo hiperexigente

Por Fanny Berger*

Vivimos en una sociedad narcisista que busca lo perfecto y persigue determinados ideales de conductas sin tener en cuenta a la persona. Sin embargo hay una diferencia entre perfeccionista y exigente .El primero busca lo perfecto, por ejemplo, que su ropa no tenga ninguna mancha ni arruga, que su cuarto esté totalmente ordenado, pero no necesariamente se exige a sí mismo. El segundo se autoexige, necesario entender la diferencia entre deseo y exigencia.

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El deseo es algo visceral, por ejemplo quiero comer determinada comida y realizo alguna conducta para intentar satisfacerlo. En cambio la exigencia es racional, es inalcanzable y por lo tanto produce frustración pues nunca se colma. Es diferente tener el deseo de mejorar el cuerpo y cambiar hábitos alimenticios y comenzar a realizar algún deporte que tener la exigencia de tener una determinado figura física que por lo general es inalcanzable. No es lo mismo querer practicar un deporte que guste y es bueno para la salud, a fantasear y autoexigirse ser el mejor.

El niño autoexigente se frustra fácilmente, por lo tanto se enoja mucho, se desmotiva rápidamente cuando sus asuntos no salen como él quiere o sea su exigencia no se cumple y esto sucede muy a menudo.

El niño autoexigente no acepta ni los fracasos ni las críticas, evitan tareas que ellos saben que no son buenos, no les gusta perder, necesitan reconocimiento y aprobación del otro y cuando no la reciben les produce una intensa rabia.

No se hace exigente, se hace en el hogar
Nuestra intención no es culpabilizar a los padres, pero sí transmitirles que además de existir una tendencia congénita o sea que el hijo trae desde su nacimiento, la actitud de los progenitores es muy importante. Para eso tendrás que aceptar al niño real, de carne y hueso, que respira, no el fantaseado por ti. Además ayuda mucho premiar, puede ser con un elogio, no necesariamente con un objeto material, el esfuerzo y la perseverancia de tu hijo y no el resultado final.

¿Qué siente el autoexigente?
El niño autoexigente siente rabia, frustración, pues cuando no se cumplen sus exigencias piensa que “ no sirve para nada”, “que no es capaz”, “que siempre se equivoca”. Por lo tanto se angustia, se deprime frecuentemente. No tolera el mínimo error y esto le produce un intenso enojo. El punto de partida es que quiere colmar una exigencia personal que como expresamos anteriormente nunca se satisface.
En cambio vemos niños que se esfuerzan para mejorar, les gustan los desafíos y se auto perciben correctamente tal cual son , con sus luces y sus sombras. Por eso es tan importante que los adultos importantes para él valoren el esfuerzo y no solo en resultado final.

Cómo ayudar al hijo autoexigente
1ºVer al niño real, con sus talentos y dificultades
2º Motivar su trabajo e intención
3º Mostrarle que su exigencia es un ideal que nunca se podrá cumplir. Por ejemplo podes aprender un idioma pero no auto exigirte tener una determinada calificación. Podes mostrarle la importancia de saber idiomas y que la nota no es lo más importante en su vida.

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*Fanny Berger, psicóloga gestáltica. Podés contactarla en su web o página de facebook o por el teléfono 099 289 282.

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