El autismo explicado en dos charlas TED

A uno de cada 68 niños en EE.UU. se lo diagnostica en la actualidad dentro del espectro autista. Las cifras se dispararon y con ellas las teorías sobre qué causa esta supuesta “enfermedad”, para intentar buscarle una “cura”. Sin embargo, en los últimos años cobró fuerza el concepto de que estas mentes en realidad simplemente funcionan de forma diferente y que sin ellas quizás el Hombre “todavía estaría socializando frente a un fogón en las caverna”.
Buena parte de esos conceptos están resumidos en dos charlas TED: la del periodista Steve Silberman y la de experta en bienestar animal (diagnosticada con autismo cuando era niña) Temple Grandin

Silberman realizó una profunda investigación que busca explicar a ese aumento en los diagnósticos, que llevó incluso a hablar de una “epidemia”. En su libro Una tribu propia, muestra cómo en la historia de la medicina hubo todo tipo de teorías: desde la que atribuía el autismo a la crianza de “madres nevera” hasta la que señalaba a las vacunas como responsables.

Publicidad

El éxito de la multipremiada película Rain Man en 1988 (donde la actuación de Dustin Hoffmann como autista hizo que muchas personas en el mundo tomaran conocimiento de esta condición), los cambios en el criterio para detectar los casos y las primeras pruebas clínicas fáciles de usar para diagnosticar autismo, crearon un “efecto de red”, una “tormenta perfecta para la conciencia del autismo”, relata Silberman.

“Entonces, Andrew Wakefield llegó a culpar a las vacunas por el aumento en los diagnósticos. Una simple, poderosa y seductora historia creíble que era tan mala como la teoría de (Leo) Kanner de que el autismo era infrecuente. Si la estimación actual del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de que 1 de cada 68 niños en EE.UU. está en el espectro autista, es correcta, los autistas son uno de los grupos minoritarios más grandes en el mundo”, dice Silberman.

Pero el foco está cambiando. Y en lugar de pensar en el autismo como si se tratara de una “enfermedad”, en los últimos años ya se la considera una “condición”, un factor identitario. Así, cobró fuerza el término “neurodiversidad”, que celebra las variedades de la cognición humana e invita a pensar en términos de “sistemas operativos humanos”. “El hecho de que una PC no funcione con Windows, no significa que esté rota. Según los estándares autistas, el cerebro humano normal es fácilmente distraíble, obsesivamente social y sufre de un déficit de de atención a los detalles. Sin duda, las personas autistas tienen dificultades para vivir en un mundo que no fue preparado para ellos”, remata el experto.

En una línea similar, Grandin destaca que el autismo abarca desde a las personas “no verbales” hasta a los “científicos e ingenieros brillantes”. “Einstein, Mozart y Tesla hoy todos probablemente serían diagnosticados en el espectro autista”, dice. “En mi trabajo con ganado noté un montón de pequeñas cosas que la gente no notaba y espantaban al ganado. Como, por ejemplo, el ondeo de una bandera al lado de la veterinaria. Este depósito de alimento iba a echar abajo toda la veterinaria y todo lo que necesitaba era mover la bandera”, ilustra. Al recorrer las mangas como lo hacen los animales, Grandin pudo reparar en detalles como abrigos o cadenas colgadas, mangueras en el piso y hasta sombras que alteraban al ganado. “El cerebro normal ignora los detalles”, remarca.

La mente de Grandin, además, “funciona como Google Images” (así lo explica durante su charla), pero también puede conocerse más en su famoso libro Pensar en imágenes o en la película protagonizada por Claire Danes que lleva su nombre. La autora también afirma con convicción que “si por arte de magia el autismo fuera erradicado de la faz de la Tierra, entonces el Hombre todavía estaría socializando frente a un fogón en la entrada de una caverna”. “¿Quién piensas que hizo las primeras lanzas de piedra? El tipo Asperger. Y si uno fuera a deshacerse de la genética del autismo no habría más Silicon Valley y la crisis energética no estaría resuelta”, remata.

 

Podés ver sus charlas TED acá:

Escrito por
Más de Eme de Mujer