¿Qué hacer con los niños y el aburrimiento en los tiempos que corren?

Por Fanny Berger*

Nunca hubo tanta variedad de juguetes y pantallas de todo tamaño para entretener a los pequeños y nunca tantos niños que se quejan diciendo “estoy aburrido”.

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El aburrimiento es un estado subjetivo que ellos tienen que resolverlo solos. Los padres solo pueden mostrar opciones para que lo puedan gestionar, pero recuerden que no son los encargados de entretenerlos ni divertirlos. La persona aburrida no encuentra nada interesante para ver, escuchar o hacer (física o intelectualmente).

Afirmamos que la hiper estimulación que significa demasiados estímulos, no es positivo para el niño que tiene tantas opciones que no sabe qué hacer con ellas. Está comprobado que tantos estímulos distintos y variados inhibe la creatividad. Es justamente durante la calma y en momentos de aburrimiento que surgen las ideas más creativas y positivas.

Observamos que hoy en día muchos niños son el centro del mundo de muchos adultos, ellos tienen el poder de influenciar a sus progenitores que cuando escuchan las quejas de aburrimiento se sienten responsables de solucionar dicho estado. Cuando ustedes eran pequeños y tenían menos opciones para jugar , no corrían a sus padres para quejarse. Solos encontraban como pasar el tiempo de la mejor manera posible con muchas menos posibilidades.

Durante momentos de ocio el primer movimiento es buscar adentro de cada persona, iluminar los recursos personales, como la imaginación, el humor, la tenacidad y conectados con los mismos, en un segundo paso se puede buscar en el mundo externo actividades recreativas.

Otro hecho que incide en dicho estado es que los padres trabajan muchas horas y además cumplen con muchas otras tareas. Eso lleva que muchos niños tengan durante el año lectivo agendas completas, rutinas estructuradas con excesiva planificación.

Los padres de hoy en día tienen que saber que aburrirse no es malo, es una elección.

Sí vos le mostrás a tu hijo dos o tres opciones para enfrentarlo y él no acepta ninguna, aburrirse es su elección. No te preocupes pues si se queda solo consigo mismo le pueden surgir nuevas ideas.

Existe un mensaje implícito, que el tiempo libre tiene que ser estructurado. Eso lo vemos en las vacaciones durante las cuales, los hoteles ofrecen desde la mañana a la noche múltiples actividades y en los cumpleaños infantiles donde también está todo planeado de antemano. En el hogar no se puede planear todo, el aburrimiento es un tema personal y tiene que ver con esta tendencia de buscar todo en el medio ambiente que está repleto de posibilidades.

En esta época donde todo tiene que venir hecho y listo para usar, el aburrimiento amerita que cada uno se haga cargo del mismo, con lo que tiene a su alcance.

Los vacíos que sienten los niños tienen que ser llenados por ellos con lo que tienen a su alcance, de no contrario siempre buscarán en el medio ambiente, en las sustancias , en la comida, en sus vínculos humanos, formas de ocultarlo . Esto presenta el peligro que podrán transformarse en personas dependientes a vínculos , drogas, ludopatías, compras compulsivas. Se necesita tiempo libre, calma y conexión para iluminar los recursos personales y así poder elegir qué hacer.

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*Fanny Berger, psicóloga gestáltica. Podés contactarla en su web o página de facebook