Quemaduras, ahogos y caídas: las claves para prevenir accidentes en las vacaciones

Para muchos, el verano es sinónimo de piscina, vacaciones en la playa, paseos a acampar, días de picnic y en general, de cualquier actividad que permita disfrutar el buen clima. Pero a pesar de todas las ventajas que tiene esta temporada, hay un punto al que prestar atención: durante el verano aumentan los riesgos de sufrir algunos accidentes.

Quemaduras, ahogos por inmersión y caídas son algunas de las emergencias más frecuentes durante esta época. La Enfermera de Clínica Alemana, Danissa Magliona, entregó las claves para evitar estos accidentes y disfrutar tranquilamente las vacaciones.

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“Las emergencias son más frecuentes y variadas en comparación a la temporada invernal ya que los niños pasan más tiempo en la casa”, dijo. En ese sentido, Magliona aseguró que las heridas, fracturas, esguinces y asfixia por inmersión suelen aumentar durante las vacaciones.

En cuanto al ahogo por inmersión, que ocurre frecuentemente en piscinas o playas, la experta advirtió que en el 70% de los casos estas emergencias suceden cuando hay adultos presentes. Además, representan la principal causa de muerte por accidente en niños entre uno a 4 años. Magliona aclaró que la primera medida de precaución siempre es que los menores aprendan a nadar. “Si hay factibilidad de que la persona aprenda a nadar a edad temprana es mucho mejor. En caso que esto no suceda, tenemos que estar preparados tanto padres, hermanos o cualquier adulto que esté supervisando a niños, en las medidas de reanimación cardiopulmonar básicas (RCP)”, dijo. La enfermera aclaró que cualquier persona puede aprender este método. “Son medidas básicas. Al salir del agua, se debe colocar a la víctima sobre una superficie dura y administrar la reanimación. Esto es, cinco ciclos de 30 compresiones y 2 ventilaciones durante dos minutos”.

Un punto que recalcó Magliona es que antes de trasladar al paciente a un centro asistencial, es fundamental realizar la reanimación de forma inmediata. Ya que cada minuto es importante para evitar el daño cerebral producto de la falta de oxígeno.

Cómo actuar ante una emergencia. Durante las vacaciones, los niños y niñas al estar desocupados y pasar más tiempo jugando en la casa, corren mayor riesgo de chocar con ventanales. Esto ocurre especialmente en vidrios que están orientados hacia el poniente, ya que la luminosidad de la tarde los vuelve invisibles.

“Las consecuencias de estos accidentes pueden ir de simples contusiones a heridas graves que pueden comprometer la vida”, advirtió la enfermera. La profesional explicó que es muy importante contar con cintas especiales que permitan distinguir dónde hay un ventanal.

En caso de que ocurra un accidente como este, Magliona explicó que los vidrios “pueden producir cortes pequeños. Lo que se hace en ese caso es mojar a la persona para que no queden restos y aplicar compresión directa con una gasa o una sabana en la zona que está sangrando”. Si el corte es más profundo y hay un sangrado abundante, la presión se debe aplicar con ambas manos mientras se traslada a la persona a un centro asistencial.

Otro tipo de accidentes que aumentan durante temporada de verano tiene que ver con las quemaduras. Ya sea en fogatas, cocinando en la casa o quemaduras por roce. En este caso la profesional explicó que el primer paso es colocar la zona afectada bajo el chorro de agua fría, al menos 10 minutos. Esto para evitar que el calor siga pasando a zonas mas profundas de la piel. Luego, la piel debe limpiarse con una gasa o apósito, nunca con un algodón ni hielo, ya que ambos pueden producir daños en la piel.

Fuente: El Mercurio / Chile / GDA

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