Siete claves para que tus alimentos duren más tiempo en la cocina

Es bien sabido que por una manzana podrida termina estropeándose el frutero entero. Pero, además de echar a la basura la pieza de fruta que está en malas condiciones, ¿qué más podés hacer para conservar tus alimentos durante más tiempo en la cocina?

Son cuatro los principales enemigos contra los que luchar:

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1. El etileno
Es un gas inoloro e incoloro, y por ello, silenciosamente y sin que te des cuenta, puede terminar pudriendo la mitad de la despensa. Aunque la buena noticia es que no es tóxico. “Varios alimentos lo liberan durante el proceso natural de maduración, y otros se deterioran con rapidez cuando entran en contacto con él”, advierte el doctor Patrick Hickey, experto en hongos, al programa de la BBC Food Detective. La clave es, entonces, evitar poner unos cerca de otros.

2. La humedad
Los alimentos que se secan más rápido, como el apio, los pepinos o las hojas, requieren más humedad que los que se marchitan más despacio, como los calabacines o las cebollas. En general conviene guardar las frutas y las verduras fuera de los compartimentos cerrados. Así se evita que el aire seco acelere su deterioro.

3. El moho
Este hongo puede llegar a ser muy perjudicial para la salud. Las aflatoxinas se sintetizan por la especie de moho Aspergillus y estos pueden desarrollar toxinas en una gran variedad de sustratos. “Este hongo (Aspergillus) produce una de las toxinas más peligrosas que se conocen para la humanidad”, alerta el doctor Hickey, experto micólogo. “La toxina se acumula en el hígado y puede causar cáncer en ese órgano”, advierte.

4. La oxidación
Al exponerse la carne de ciertos alimentos a la acción del aire podemos observar cómo se oscurece transcurridos unos instantes. Este proceso se llama oxidación, pues es el resultado de la acción del oxígeno del aire en combinación con los compuestos químicos de la fruta, en concreto sobre los fenoles. En la reacción interviene como catalizador una enzima, la polifenol oxidasa (PPO), gracias a la cual los fenoles se combinan con el oxígeno para transformarse en quinonas. Éstas a su vez se polimerizan o reaccionan formando unos compuestos llamados melaninas, que tienen propiedades antimicrobianas y que podrían ser un mecanismo de defensa de los vegetales contra infecciones. Pero aunque sea un mecanismo de supervivencia del alimento en cuestión, cuando se oxida dejamos de verlo fresco.

Debés poner atención en estas siete claves:

  • Jugá con la cantidad de etileno. Las manzanas, bananas, paltas y peras generan más que la lechuga, la zanahoria y la sandía. Entonces, guardá los alimentos más sensibles lejos de los otros.
  • Para evitar que la humedad afecte tus alimentos, agrupa los que requieran niveles similares en el mismo espacio de tu heladera.
  • Hacé que tu pan dure más tiempo sin moho almacenándolo en un lugar fresco y seco.
  • No pongas los tomates en bolsas plásticas porque el etileno atrapado los hará madurar más rápido.
  • Envolvé el apio y el brócoli en papel de aluminio para que conserven su humedad. En el caso de la lechuga, guárdala con un pedazo de papel de cocina para que absorba el exceso de agua.
  • Para evitar la aparición de moho en las nueces y almendras, pásalas por la sartén antes de guardarlas.
  • Para evitar la oxidación de las frutas y verduras, añadí jugo de limón que contiene ácido ascórbico y vitamina C, un compuesto antioxidante.

Fuente: Casa y Más / EL Comercio / Perú / GDA

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