Zonas erógenas que no deben saltearse en los encuentros sexuales

A la hora de practicar relaciones sexuales valen caricias, besos y hasta mordidas, todo lo que pueda encender más ese momento. Sin embargo, pese a todo el fuego motivos como estrés, distracciones mentales, anorgasmia (dificultad para alcanzar el orgasmo aunque haya excitación sexual) impiden disfrutar del orgasmo.

Para disfrutar de un buen orgasmo vale la pena pensar dónde tocar y cómo hacerlo. Las zonas erógenas están al alcance de la mano. Yao Peña, sexóloga de Prudence, segura que un orgasmo jamás será como en las películas, pero para conseguirlo sugiere estimular estos puntos:

Publicidad

Clítoris. Considerado el centro del placer de la mayoría de las mujeres. Cuenta con más de 8.000 terminaciones nerviosas. Para alcanzar el orgasmo debe presionarse, acariciarse o lamerse de manera rítmica. Es necesario que tu pareja sea cuidadosa, ya que la zona es muy sensible.

Senos y pezones. Todo nuestro cuerpo está conectado, ¿impresionante no? pues esto hace más fácil experimentar diversas sensaciones. Los senos no podían faltar en esta lista de placer ya que están conectados al sistema nervioso genital, juega de forma sensual: apretar, morder o lamer los senos de tu pareja pueden ser el plus en el momento y generar satisfacción para ambos.

Punto A. Se encuentra al fondo de la vagina y la matriz, hacia el área del ombligo, la ventaja de este punto es que no se sobresensibiliza lo que permite ser estimulado aún después del orgasmo dando paso a otro y otro y otro. Para llegar a este se necesita una penetración profunda ejerciendo presión en lugar de estimular repetidamente.

Punto G. Así es, el punto G existe y no es para nada una leyenda urbana, hombres y mujeres pueden experimentar un orgasmo si se estimula de manera adecuada, en el caso de las féminas se encuentra debajo del hueso púbico, sabrás que es el lugar correcto por su consistencia rugosa al tacto. Para lograrlo intenta movimientos circulares; las posiciones boca abajo son muy efectivas.

Vagina. Gracias al universo esta zona también cuenta con miles de terminales nerviosas, así que al penetrarlas se generan varias descargas de placer; ritmo y sobre todo entusiasmo es esencial.

De etiqueta. Ser una persona empática a la hora de intimar es efectivo. Las muestras amabilidad con ciertas acciones con tu pareja, escuchar lo que le gusta o quiere experimentar, observar y escuchar su cuerpo, esperar que tu pareja llegue al orgasmo habla de tu preocupación por su disfrute. Y si el disfrute llega incluso puede haber orgasmos múltiples.

Foto: Archivo Eme de Mujer. Podés leer esta nota en Eme de Mujer México