Historias de piel: Historias de sexo y amor

Por Lic. Ruben Campero*

En 1994 cuando salió por primera vez Historias de Piel al aire (y hasta su finalización en 2004), plantear un programa sobre sexualidad con los objetivos y características a las que siempre aspiró (profundo, intimista, sin pelos en la lengua) era todo un desafío, ya que se trabajaba con la sensación constante de la transgresión de ciertas normas que aún continuaban activas socialmente.

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Era esa misma sensación de transgresión la que contribuía a que el producto cobrara un valor adicional, en la medida en que abarcaba a más audiencia, ya que se le sumaba como atractivo algún grado de “morbo” que alguien pudiera buscar cuando sintonizaba Historias de Piel.

El programa por tanto cumplía con un doble requisito, satisfacía esa aparente sensación de transgresión al estar hablando de cosas cuasi prohibidas, y además lograba que la gente se quedara escuchando en base a su diferentes motivaciones, ya que la propuesta iba mucho mas allá del impacto exhibicionista de un tema, en tanto su objetivo central era educar, informar, ayudar a pensar, y muy especialmente colaborar con desarrollar un sentido crítico de la sexualidad y la vida.

Historias de Piel como formato radial educativo sobre sexualidad, género y salud, se mantuvo ininterrumpidamente al aire por 10 años (1994-2004) en una frecuencia semanal los domingos a la noche, logrando en todo ese tiempo de trabajo un acervo de logros que se traducen en la infinidad de testimonios y comentarios de agradecimientos y reconocimientos que hasta el día de hoy permanecen tan vivos como entonces.

Es en agosto de 2015 que la 104.9 Metrópolis FM decide abrir sus puertas para inaugurar la segunda época de Historias de Piel. Una época en la cual se ha intentando continuar con la tradición y la misma postura filosófica, pedagógica y mediática ante los temas abordados, con las adaptaciones obvias a la épocas actuales.

Es de destacar que aún hoy mucha gente recuerda el programa y lo rescata como un espacio que les permitió crecer internamente, abrir la cabeza y aceptar aspectos de su propia sexualidad que mantenían ocultos hasta para sí mismos.

Historias de Piel ha contado con un importante porcentaje de audiencia adolescente y joven que hoy comenta y recuerda lo útil que les resultó y le sigue resultando el programa (no solo en materia de información sino también en relación a la calidad afectiva del tratamiento de los temas), además de la audiencia adulta e incluso adulta mayor que siempre se ha hecho escuchar con sus participaciones durante los programas.

Hoy por hoy los discursos sobre sexualidad y género, así como los lugres que ocupan en los medios de comunicación, aparentemente han cambiado. Ya hace tiempo que el formato de un sexólogo hablando e informando sobre temas sexuales le hace sentir a la audiencia que eso “ya lo tiene visto (o escuchado)”. Particularmente aquel formato que sigue creyendo que hablar de sexualidad es informar a la gente de cosas que supuestamente “no sabe” y que por tanto debería saber. Ese estilo prescriptivo, meramente informativo, seguiría teniendo algo de fuerza tan sólo porque el contenido es sexual, desinflándose rápidamente a nivel de audiencia cuando van transcurriendo los diferentes programas.

Al lo largo de los años se le han intentado agregar diferentes decorados al formato de un sexólogo o sexóloga hablando frente a la cámara o el micrófono, pero siempre la innovación ha sido captada como mero maquillaje, como mera decoración, ya que lo central sigue siendo una persona que se para desde un lugar de técnico poseedor de un supuesto saber a “informar”, a “dar” una clase ante una cámara o micrófono.

Evidentemente que en un programa sobre sexualidad y género debe haber un técnico que de una opinión científicamente informada sobre el tema, pero este no solo debería tener conocimientos específicos, sino que también (y principalmente) debería manifestar una actitud comunicacional y didáctica para captar la atención de la audiencia en función exclusivamente del contenido (y no de “la figura” del técnico), permitiendo así que quien escucha se sienta reflejado/a e identificado/a, de forma tal que pueda opinar y hasta disentir, en la medida en que capta que la voz del técnico si bien es una voz autorizada, no es en lo absoluto una verdad revelada.

Por todo ello, y tomando en cuenta el desarrollo que han cobrado los medios de comunicación y la apropiación que de estos han hecho los usuarios, Historias de Piel como formato radial educativo, siempre ha apuntado a informar pero también a reflexionar y debatir sobre temas de total vigencia, apostando a una permanente interacción con la audiencia desde diferentes modalidades y soportes, para lograr que quien escucha se sienta también partícipe en la construcción de los contenidos y conocimientos que se producen y circulan durante el programa.

Luego de casi 3 años de la segunda temporada de Historias de Piel al aire por Metrópolis FM, seguimos creyendo firmemente en la vigencia de un programa radial sobre sexualidad, salud y género de estas características, a pesar de la creencia de que “ya está todo sabido”, creencia que más bien nace de la confusión entre información y educación.

Obviamente que aún sigue siendo valorado un programa que toque temas que tengan que ver con sexualidad también desde su dimensión genital, esto es por ejemplo sexo oral, anal, posiciones sexuales, etc. Anunciar los temas con estos o similares títulos provocan por sí mismos la atención de la audiencia, pero el desafío estará en como se tocarán cuando la audiencia ya esté pronta para escuchar al otro lado del receptor.

En Historias de Piel hemos podido comprobar hasta el día de hoy que un tema de apariencia cuasi “pornográfica” puede ser tratado con toda la altura y estilo que se merece, sin por eso retacear ningún nivel de información o forma posible de abordar el tema. En conclusión, el sexo por el sexo mismo (a menos así ofertado) aún sigue teniendo atractivo en la audiencia, todo depende como se lo trabaje comunicacionalmente y cual sea el objetivo educativo que se tenga.

A su vez mucha gente busca espacios en la radio en donde compartir emociones y opiniones sobre la vida, sentirse acompañada, entendida, escuchada. En ese sentido muchos de los temas, estilos y formas en que Historias de Piel aborda sus contenidos, suelen girar en torno a modalidades mas íntimas, psicológicas y cercanas afectivamente con la audiencia. Modalidades que permiten enganchase al escuchar testimonios y situaciones cotidianas de vida con las cuales se empatiza.

Por eso Historias de Piel apunta a proponer un espacio en donde también se incluya como la gente se siente cuando tiene relaciones sexuales, cuando vive los celos, los conflictos de pareja, la soledad, los duelos, lo conflictos familiares por ejemplo cuando un hijo o hija plantea una forma de vida que no condice con las expectativas familiares, etc. En conclusión, Historias de Piel sería un programa sobre sexualidad y género que apunta a abordar los temas desde una actitud que invite a la participación, a la escucha, a la comprensión de lo que me está pasando y de lo que le está pasando al otro.

Hace ya mucho tiempo que el cambio en los roles sociales de las mujeres ha generado modificaciones a nivel de las estructuras sociales (familia, economía, estado, etc.), así como también a nivel del mercado de los programas dirigidos a mujeres. En ese sentido Historias de Piel, como programa que incluye transversalmente la mirada de género y diversidad en todas sus propuestas, intenta desplegar un discurso en donde las mujeres y todas las personas que construyen ser y estar en el mundo más allá de los mandatos sexuales y de género, puedan volcar sus inquietudes, sus quejas y reflexiones a partir de las distintas formas de violencia y discriminación que viven, habilitando a que sus voces sean escuchadas de primera mano.

Por otra parte, desde hace años es posible asistir a programas de debate sobre temas que resultan polémicos a nivel social. En los mismos muchas veces el tratamiento del tema no apunta a esclarecerlo (esto es, dar lineamientos más o menos ordenados para que la gente pueda sacar alguna conclusión clara) sino que propone como foco de atención la propia discusión en términos de “pelea-show” entre quienes debaten. Aún así el formato debate, con el vértigo que implica, sigue teniendo efectividad educativa.

En Historias de Piel es obvio que se abordan temas polémicos como aborto, infidelidad, adopción, celos, fecundación asistida, sexo grupal, violencia sexual, etc. y por tanto el formato de debate no le es del ajeno. Sin embargo, y para que el debate será útil para la audiencia, lo que se intenta es que esta pueda opinar desde un contexto de escucha y respeto para colaborar con un tratamiento democrático e integral del tema.

*Ruben Campero es Psicólogo y Sexólogo. Es además docente y autor de los libros: “Cuerpos, poder y erotismo. Escritos inconvenientes” y “A lo Macho. Sexo, deseo y masculinidad” (Editorial Fin de Siglo). Conduce Historias de Piel, programa que se emite martes y jueves a la hora 21.30 en Metrópolis FM, 104.9. Podés escucharlo y además enviar tus opiniones, testimonios y consultas vía twiter, mensaje de texto (SMS al 1049, con la palabra piel, espacio y luego se escribe), de facebook, o correo electrónico ([email protected]).

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