¿Tenés hermanos? El orden de nacimiento determina ciertos problemas de pareja

Por Andrea Bouchot

¿Sabías que el orden de tu nacimiento puede afectar tu personalidad y conducta? Según un estudio publicado en el 2013, determina significativamente nuestras relaciones.

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No podemos elegir cuándo nacer, es algo que simplemente sucede pero dónde estamos en nuestra familia puede afectar nuestras vidas. Por ejemplo, tu lugar en la dinámica familiar puede decir qué tipo de pareja necesitás para ser feliz en una relación. También puede revelar tu lealtad y tus probabilidades de cometer una infidelidad. Además puede decir cómo serás en la cama.

Mayor
Los primogénitos son responsables, estructurados y cuidadosos. También tienden a ser superdotados. Ahí es donde radica la mayoría de sus problemas de pareja. Los hijos mayores tienden a ser líderes y tienen una gran cantidad de responsabilidades. Es probable que sean los que toman las decisiones importantes en sus relaciones.

Entonces, si sos la hija mayor, intentá relajarte. Acordate que tu pareja es tu pareja, no tu hermano menor. Tratá de no ser tan controladora ni exigente con tu novio.

Medio
Seguro has escuchado o leído del “Síndrome del hijo de en medio” en el cual el hijo de en medio recibe menor afecto y cariño de los niños porque no es el mayor, pero tampoco es el menor. El hijo de en medio usualmente no siente que encaja en ningún lugar. Sus problemas amorosos nacen de la inseguridad.

Si sos la hija que nació en medio de tus hermanos, es importante hacerle saber esto a tu pareja. No deberías pedir amor todos los días, pero déjalo entrar. Ayúdale a entender que necesitas felicidad y seguridad dentro de la relación.

Menor
Los hijos menores tienden a ser extrovertidos, amorosos y el centro de atención. TSuelen ser muy consentidos. Si éste es el caso, el menor podría crecer con sentimientos de egocentrismo.

Entonces, si tus problemas amorosos provienen de una necesidad por quieres hacer las cosas a TU manera, recordá que las relaciones saludables requieren compromiso. Tu pareja es TAN importante como tú, y debes dar tanto, como obtienes.

Único
Los hijos únicos tienen la tendencia de querer la misma atención que recibieron durante su infancia. Gracias a esto, pueden ser dependientes y posesivos. Ser el hijo único también puede resultar en perfeccionismo.

Posiblemente no te gusta compartir, pero recordá que tu pareja no es un “objeto” que puede pertenecerle a alguien. Él elige estar contigo.

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