Apunte de cata: Enofusión 2020 by uruguayos

por Eduardo Lanza*

La Institución Ferial de Madrid – IFEMA – es un enorme recinto que ocupa unas 200 hectáreas, contiguas al Parque Juan Carlos I. Se utiliza para exposiciones, eventos y espectáculos. Allí tuvo lugar Enofusión 2020, como un apéndice de la mayor feria gastronómica madrileña. La sala de catas en el piso superior, sirvió de escenario para que enólogos muy experimentados o jóvenes y más audaces, mostraran sus nuevas formas de encarar su profesión y los deseos de los consumidores. Tres expertos uruguayos estuvieron allí y pudieron participar en unas experiencias que vale la pena contar.

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Andrea Alonso Castaño sommelier a cargo de compras para el grupo Makro relataba: “Dentro de nuestro espacio, hemos presentado: Armonías Regionales. Una cata maridaje de 6 vinos de diferentes regiones de España armonizados con 6 tapas creadas por nuestro Chef asesor Iñigo Lavado. Me tocó dirigirla con la participación de 6 sumilleres de diferentes centros Makro, para que cada uno presentara un vino de nuestro surtido regional. También presenté el proyecto y la relevancia que está cogiendo el consumo y demanda de vinos regionales. El aforo estuvo completo y el feedback de los asistentes fue genial”.

Titina Núñez (Master in Wine Management) de Placer Magazine, concurrió invitada y contó lo más destacable para ella: “Estas nuevas formas se vieron especialmente en el taller “Una nueva mirada”, de tres jóvenes enólogos que sin olvidar el legado de sus mayores, contaron sus distintas experiencias y los desafíos que están enfrentando. De bodegas familiares, ellos ya pertenecen a la tercera y cuarta generación. Cada uno presentó dos de sus varietales de cepas españolas, en un taller a la vez tierno y esperanzador”. Y sigue contando Titina: “Me gustó en especial el caso de Manu Fariñas, quien de forma muy suelta y entretenida, relató trazos de su historia familiar. Hace 75 años, su abuelo construyó la bodega a pico y pala en la DO Toro, al este de Zamora. Comenzó vendiendo sus vinos a granel, pero su hijo estudió enología y al egresar con excelentes notas, recibió una beca para perfeccionarse en Burdeos. Sin embargo su padre le prohibió ir, porque precisaba que lo ayudara en la bodega. Manu se emocionó y nos contagió al finalizar este relato. Otro hito en el que pudo participar ya sobre el final de la muestra, fue la cata vertical del prestigioso Tinto Único, elaborado por la mítica bodega Vega Sicilia. Seis añadas, la más antigua del1996 hasta la más reciente de 2015: “Se notaba la diferencia de estilos, el 96 bien tradicional y español como se usaba entonces y los más nuevos con un perfil internacional evidente”.

Federico de Moura, ex sommelier de Sofitel Carrasco y ahora radicado en Peñafiel, Ribera del Duero, también relató algunas de sus experiencias: “Lo mejor para mi fue el Top Wine Spain, que reúne a las 43 mejores bodegas de España, una selección respaldada por Carlos Delgado, crítico de vinos del diario El País. Tal vez lo más llamativo fue conocer a Javier Sanz, un productor que hizo su vino con la Bruñal, una variedad autóctona del Duero abandonada hace tiempo. Él tuvo la suerte de encontrar unos viñedos antiguos que lo tentaron y pudo empezar a experimentar con ella. El tinto que presentó se parece a un Beaujolais convencional con esas notas de cerezas y frutos rojos. Dicen que su bodega en Arribes del Duero, es la única que la trabaja y está muy orgulloso de ello, ya que no se la encuentra en otras regiones de España. Muy fresco y agradable, tiene 12,5% de alcohol y nada de madera”. Pero hubo otros hallazgos que encantaron a Federico: “Otro vino que me impresionó mucho, sobre todo por su elaboración, es un blanco espectacular de Canarias, llamado Llanos Negros 2006. Es una creación de Carlos Lozano y sale al mercado como si fuera de ese año, pero en realidad no es así. Porque lo hace al estilo de las soleras de Jerez. Cada año saca de las barricas sólo un 10% para embotellarlo y rellena el espacio vacío con la cosecha del año vigente, por tanto el 2006 no es tal cual. Tiene algo de botrytis que no lo descalifica, es bien seco y se hace con cuatro cepas: Sabro, Malvasía Aromática, Vijariego y Listán Blanco”.

Seguro que el cambio climático no podía quedar fuera de este foro y en cuanto a los retos que plantea al sector, le tocó a Pancho Campo de la Spain Wine School, dictar una masterclass sobre su impacto en la industria del vino y las soluciones que se están implementando alrededor del mundo. Esta conferencia magistral se acompañó de una cata de vinos de regiones, en las cuales este nuevo clima ha hecho posible que se cultiven viñedos, como son el Reino Unido, Suecia, Polonia o Bélgica.

Estas narraciones permiten apreciar la gran vitalidad del mundo del vino, que hoy experimenta sin temor, con cepajes olvidados o con técnicas diferentes como la de Carlos Lozano de Canarias. Esto no es algo exclusivo del sector español del vino, también en nuestro país y en nuestra medida, los jóvenes enólogos investigan y desarrollan vinos nuevos y por demás interesantes.

*Eduardo Lanza, Fundador de la Sociedad de Catadores. Es Ingeniero Químico y experto en vinos. Su pasión lo ha llevado a visitar terruños, descubrir cepas y probar las más variadas etiquetas. Escribe y enseña con el mismo placer que degusta un vino desde hace más de 20 años.