Marian la que cocina: Sopa crema de tomates asados

Por Mariana López Brito*

¿Otra vez sopa? Si, otra vez sopa. La verdad es que me gusta más el calor que el frío, pero si hay algo que me gusta del invierno, es la oportunidad de comer sopa lo más que pueda. Si es todos los días o casi todos los días, mejor. ¡Y cómo me gusta hacerla casera! Hasta con los ingredientes más básicos podemos hacer una rica sopa y para mi es incomparable el sabor… creo que no hay nada más reconfortante para un día frío o agotador!

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En casa 3 o 4 veces por semana cenamos sólo un buen bowl de sopa que generalmente alcanza para suplantar un plato principal. En este caso les voy a enseñar a hacer una sopa crema de tomates que ya está en mi repertorio y no se piensa mover de ahí. Es muy fácil de hacer, rica, cremosa, puede ser súper “light” si le ponemos agua o leche descremada o puede ser un poco más pesadita si le ponemos crema o leche entera, eso lo deciden ustedes.

Ingredientes (rinde aproximadamente 4 bowls de sopa medianos o 2 grandes):
10 tomates perita o 7 tomates grandecitos o 1 kilo de cherries (cuánto más rojos y maduros los tomates, más rica les va a quedar la sopa)
2 cebollas chicas
2-3 dientes de ajo (envueltos en papel aluminio)
4 cucharadas aceite de oliva
Sal y Pimienta a gusto
1 cucharada de azúcar
1 cajita de pulpa de tomate (250 grs)
1 a 2 tazas de agua, leche o crema (depende la cantidad de qué tan espesa o líquida la quieran)
Orégano fresco
4 rodajas de pan del que más les guste o del que tengan en casa (para dietas sin TACC pueden usar sin gluten)
1 taza de queso gruyere o parmesano rallado grueso (o cualquier otro queso que les guste y que se derrita fácil)

Procedimiento:
Precalentar horno a 180°C. Colocar en un bowl: el aceite de oliva, los tomates cortados en cuartos, las cebollas cortadas en 8 (nada muy prolijo, corten como salga), sal y pimienta a gusto, el azúcar y 1 cucharada de orégano fresco. Mezclar bien todo y colocar en una asadera grandecita junto con el “paquetito” de ajo.

Hornear por aproximadamente 45 – 50 minutos. Mientras se asan los tomates, tostar las rodajas de pan y colocar el queso por arriba. Reservamos. Sacar los tomates del horno y sin apagarlo colocar las tostadas con el queso por unos minutos hasta que se derrita.

Colocar los tomates y todo lo que hay en la asadera en el bowl de una licuadora junto con el agua, leche o crema y la pulpa de tomate. Licuar hasta que esté bien suave. Prueben para corregir los sabores en caso que lo necesite (más azúcar, más sal, algo de picante, etc.). Aunque siempre va a depender del tomate que usen, raramente la sopa les va a quedar roja.  Si no tienen licuadora, pueden hacer este paso con un mixer dentro de una olla. Calentar si fuera necesario ya que con el líquido agregado se puede haber enfriado un poco la mezcla.

Servir en bowls hondos y colocar por encima el pan tostado con el queso derretido y un poco más de orégano deshojado. Van a querer repetir esta sopa una y otra vez, se los aseguro. Es rica, reconfortante y perfecta para comer un día bien frío, frente a la estufita de leña y si es posible de pantuflas y pijama.

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 *Mariana López Brito o Marian la que cocina es una pastelera uruguaya. Podés encontrar esta y otras recetas en marianlaquecocina.com y en su página de facebook

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